martes, 16 de abril de 2013

A salvo


Segunda foto de una noche en la que la única luz la ponían las estrellas y el único sonido era el ulular de los búhos. En el mismo castañar donde se sacó la foto de la anterior entrada se encuentra este refugio. 

Desde el momento en que descubrí la fotografía nocturna me vino a la cabeza esta pequeña construcción, que ya conocía desde hacía un año. Por ello, una noche sin luna, con cielos despejados, decidimos irnos al bosque sabiendo que podríamos encontrarnos elementos con los que, a priori, no contábamos. Entre estos elementos, el fogonazo de un meteorito atravesando la atmósfera, o un par de jabalíes que nos dejaron petrificados, aunque debo decir que no tengo claro quién se asustó más, si ellos, o nosotros.

Sobre la foto, la iluminación se hizo con linternas Mini-Maglite, y con Led Lenser M7, para ayudar con la iluminación de los árboles. Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 18 mm 
Exposición: 360 sg 
Apertura: f/3,5
ISO: 200




No pasaréis


Eso parece decir este enorme y hermoso castaño.

Hace un par de años conocí este castañar y desde el primer momento me impresionó. En primavera, el verde de las hojas de sus castaños y sus robles no permite bajar la vista, pues pocas veces se habrá visto un color tan puro. En otoño, la vista se dirige al suelo para observar la sábana marrón formada por las hojas caídas.  Sin embargo, si algo me impresionó fue la presencia de castaños monumentales cuyo tronco puede llegar a los 5 metros de diámetro.

Éste es un ejemplo de dichos castaños, y la foto es el resultado de una noche pasada en el bosque, entre búhos, lechuzas, jabalíes y, por supuesto, castaños.

El castaño ha sido iluminado con Mini-Maglite, y para obtener el cielo azul, balance de blancos a 3200K.


mara: Canon 500D 
Focal: 18 mm 
Exposición: 257 sg 
Apertura: f/4,5
ISO: 400