miércoles, 24 de septiembre de 2014

Más madera

Pues sí, otra de árboles. Y es que, creo que ya lo he dicho en alguna ocasión, me gustan  los árboles. Y cuanto más grandes, más me gustan. Grandes moles con curiosas formas que no dejan indiferente a nadie. Así me gustan a mí.

Últimamente me he centrado un poco más en fotografiar árboles. No hablo de fotografiar única y exclusivamente árboles, sino de que últimamente me apetece más llevarme árboles a casa :-). Y es que pintar con luz árboles como el que esta noche os enseño es realmente divertido.

Esa noche éramos 3 para pintar. Uno de nosotros se encargó de la luz principal, intentando hacer destacar las texturas que el árbol tenía. Otro, desde la derecha de la foto, para rellenar un poco las zonas que la iluminación principal deja oscuras, y otro para iluminar el suelo alrededor del árbol.

Como veis, esta noche subo 2 fotos. No es la primera vez que en una misma entrada subo 2 fotos. El motivo es que, no sólo se trata del mismo árbol, sino que, aunque las 2 fotos son claramente diferentes, ambas tienen el mismo estilo. Incluso el esquema de iluminación fue el mismo.

¿Con cuál os quedáis?

Los datos EXIF de la primera foto:

mara: Canon 500D
Focal: 11 mm
Exposición: 111 sg
Apertura: f/2.8
ISO: 400




Los datos EXIF de la segunda foto:

mara: Canon 500D
Focal: 11 mm
Exposición: 111 sg
Apertura: f/2.8

ISO: 400




miércoles, 17 de septiembre de 2014

Como Sansón sin su melena

Una semana más aparezco por aquí para enseñaros una nueva foto nocturna. En esta ocasión se trata de una foto obtenida en una noche muy rara. Y es que esa noche, tan pronto todo se ponía de cara, como nos daba la espalda. Baste decir que la foto que os muestro esta noche no era ni mucho menos la que esperaba llevarme a casa, pero había que llevarse foto, y cuando el plan A falla, hay que tirar de un plan B.

El molino sin aspas (que inspira el título de la entrada) que veis en la foto se encuentra en un pueblo con un nombre singular donde los haya: "Las Ventas con Peña Aguilera", en la provincia de Toledo. Buscando información, he podido encontrar que el origen del nombre podría ser querer unir las 3 palabras que caracterizan el pueblo: "Ventas", por el nombre de los alojamientos donde se hospedaban los visitantes, "Peña", por el aspecto rocoso de la zona en la que se encuentra el pueblo, y "Aguilera", por el nombre de la virgen patrona del pueblo. 

Son bastantes las fotografías que he visto, no sólo de este molino, sino de la ermita que se encuentra a pocos metros del mismo. Esta noche os dejo mi versión del molino.

Cuando, después de lo que estaba siendo una aciaga noche, llegamos Jose y yo al molino, nos dimos cuenta de que esa noche, bien por falta de inspiración, bien porque había condiciones que, lejos de ayudar, perjudicaban en la realización de la foto (contaminación lumínica cercana y bastante "sucia"), no iba a ser una noche para irnos contentos a casa, las cosas cambiaron de color. Sin darnos cuenta, en el horizonte, apareció una luna que, aunque teníamos claro la hora a la que podría aparecer, lo cierto es que la frustración de no llevarnos a casa una foto en condiciones, había hecho que su aparición fuera para nosotros una verdadera sorpresa. Y es que unas nubes que inicialmente no nos iban a dar mucho juego, formaron un buen equipo con la luna en el horizonte para dejarnos un bonito cielo.

La entrada de esta noche nos va a servir, además, para hablar sobre algo que te enseñan en los cursos más básicos de fotografía. Me refiero a las reglas de composición. Imagino que todos sabéis de qué estoy hablando. ¿Quién no ha oído hablar, por ejemplo, de la regla de los tercios? Es algo que, como digo, te enseñan en los cursos de fotografía. Pero las reglas, en muchas ocasiones, están para saltártelas. Y eso es lo que yo he hecho en esta foto. No hablo de la regla de los tercios, sino de otra regla no escrita que en fotografía nocturna se sigue en la mayoría de los casos: coherencia en la iluminación.

Si os fijáis en la foto que os muestro, podría interpretarse que la fuente de iluminación es la luna. Por tanto, la luz que llega al molino debería llegar por el lado derecho del mismo, y no como se ve en la foto, es decir, por el lado izquierdo. El motivo de ello es la fortísima iluminación que aportaba la contaminación lumínica del pueblo desde ese lado. Por ello decidimos no luchar contra esta iluminación, sino, todo lo contrario, aliarnos con ella y aplicar luz desde la izquierda a aquellos elementos que la contaminación lumínica no podría iluminar (suelo, piedras, base del molino...). 

Podría haber intentado respetar la regla cerrando mucho el diafragma para que la iluminación en la izquierda fuera menor y haber intentado aplicar lucha luz a la parte derecha, pero, sinceramente, no sé si habría podido conseguir una iluminación más o menos decente. Por otro lado, el resultado que obtuvimos esa noche nos dejó lo suficientemente satisfechos como para aceptarlo tal cual quedó. Espero que a vosotros también os guste.

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D
Focal: 11 mm
Exposición: 42 sg
Apertura: f/4
ISO: 800





jueves, 11 de septiembre de 2014

Esta noche hay una Estrella más

Hoy es un día más. El despertador ha sonado a la misma hora que ayer. El tráfico para ir a la oficina ha sido el mismo. Las mismas caras de ayer... No he parado de repetírmelo: "no, no es un día diferente. Hoy es un día más". 

Mirando por la ventana me he dado cuenta de que incluso el aspecto del día ha sido el mismo. En la calle, el mismo calor que ayer, que antes de ayer y, posiblemente, que mañana. 

El año pasado, sin embargo, fue diferente. Tras un duro verano de calor, de mucho calor, tal día como hoy, hace un año, la mañana se levantó diferente. Truenos, relámpagos, día gris... presagio de lluvia. Una llamada (maldita llamada)... y comenzó a llover.

Llevo un año pensando en esta foto, visualizándola. El lugar, el momento... Tenía que hacerla... sentía que tenía que hacerla. Prometí que volvería, y hace unas semanas cumplí la promesa hecha aquí mismo hace una año. 

Puede que ésta no sea mi mejor foto. Podrá discutirse mucho sobre la calidad técnica, por supuesto. Pero, para ser sinceros, hoy no es lo que más me importa. Esta es la foto que quise hacer, cuando, como y donde la quise hacer. No, no es mi mejor foto, pero ninguna otra significa lo que esta significa para mí.

Hace un año se apagó una luz en la tierra, pero sé que en algún otro sitio se encendió otra. Y ojalá hubiera un teléfono, como decían por ahí el otro día, para hablar con él, y tener una conversación de esas que un padre tiene con un hijo, y decirle, entre otros mil millones de cosas, que ésta, aunque no sea mi mejor foto, es por él, y que es suya, sólo suya.

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 40 sg 
Apertura: f/4
ISO: 800




jueves, 4 de septiembre de 2014

I'm the King of the World!

Sí, ya sé que no se trata de Leonardo di Caprio, y que no aparece el Titanic por ningún sitio, y que, por supuesto, no hay icebergs. Pero no podéis negar que la foto que os presento esta noche bien podría recordar la famosa escena de la oscarizada película. Un faro que recuerda a un mástil de un barco, una sala que podría ser el puente de mando, la base, que emula la proa de un barco... ¡y hasta un atlante al que sólo le falta hablar! Por tener, tenemos incluso unas piedras en la base que bien podrían ser bloques de hielo :-)

De hecho, esta era la intención del arquitecto César Portela cuando diseñó el faro: simular un barco. Así que no andaba yo muy desencaminado ;-)

La foto, como podréis imaginar, está realizada una noche con una luna con luz bastante potente. Además dela luz de la luna, se aplicó luz cálida con linternas Maglite 3D y Mini- Maglite. ¿El motivo? Sencillo. Como la intención es utilizar un balance de blancos por debajo de los 4000K para que el cielo tenga un tono azulado, aplicamos luz cálida para evitar que ese tono aparezca en el resto de la foto debido a la luz de la Luna. ¿Dónde se ha aplicado la luz? En el lateral de la proa de nuestro barco, en la pared del puente de mando y en el lateral del mástil... perdón, del faro.

En la foto aparecen, además, unas nubes que el fuerte viento del lugar tan pronto trajo como se llevó. Por eso había que aprovechar el momento. Y eso hicimos. Cinco, seis tomas... et voilà!


Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 40 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 200