jueves, 30 de octubre de 2014

La Hoguera

La foto que os mostré la semana pasada no fue la única que hicimos en el Monte do Facho. Y es que no podíamos bajar del monte sin llevarnos una foto nocturna de la torre que se encuentra en lo alto del monte.

Sobre el origen y el uso de esta torre he leído varias versiones. Teniendo en cuenta que el nombre facho hace referencia a un faro, hoguera o iluminación, éste podría haber sido la torre. Parece ser que la garita fue construida en el siglo XVII con restos de aras romanos, y se usó como torre de vigilancia contra la invasión de los piratas turcos turcos.

La primera vez que vi esta torre fue planificando el viaje a Galicia en las vacaciones de verano. Iba mirando catálogos, pueblos que visitar, monumentos que conocer, y cuando llegué a la página con la foto de la torre pensé "¡Hala, foto nocturna!". Así que se fue a la lista de "sitios chulos para fotografiar de noche" :-P.

Podríamos haber sacado varias versiones que tuvieran como protagonista la torre, pues el lugar se prestaba para ello. Pero teníamos más trabajo para esta noche, y el cielo no iba a estar despejado durante mucho más tiempo, así que decidimos conformarnos con una única foto: la que podéis ver aquí.

Para la realización de la misma aprovechamos la luz que nos regalaba la luna. Ahora bien, como siempre que hago fotos cuya iluminación principal nos la da la luz de la luna, y como ya he contado en otras ocasiones, para disminuir el tono azul que va a dejar el balance de blancos en la foto, iluminamos el suelo y la torre con linterna cálida. Por último, intentamos iluminar el interior de la torre con linterna roja, pero la torre estaba cerrada y la luz que intentamos colar por una ventana chocó con el mobiliario que había en el interior de la construcción, por lo que sólo la pequeña luz roja que se ve a través del pequeño hueco de la ventana.

Como resultado de todo lo que os he contado, la foto de esta noche. Espero que os guste.

Los datos EXIF:


mara: Canon 500D 

Focal: 11 mm 
Exposición: 32 sg 
Apertura: f/4
ISO: 400



jueves, 23 de octubre de 2014

Contra todo pronóstico

El fin de semana de fotografía nocturna no acabó el viernes en Las Médulas. Esa noche, tras fotografiar el castaño subimos al mirador de Orellán con la intención de llevarnos una buena panorámica de Las Médulas. Sin embargo, un cielo completamente cubierto escondió la luna que necesitábamos para iluminar tan vasta extensión. Esperamos más de una hora, pero no hubo suerte. Otra vez será.

La mañana siguiente, habiendo dormido aproximadamente 4 horas, cogimos el coche rumbo a Pontevedra, más exactamente, Cangas de Morrazo. Muy cerca de allí se encuentra el Cabo Home, nuestro destino fotográfico final.

La mañana no tenía buena pinta. Como ya comenté la semana pasada, había previsión de lluvias para el fin de semana, más el sábado que el viernes, y prácticamente todo el día en Galicia. Aun así decidimos ir a Cangas. Estábamos muy cerca, así que asumimos que el tiempo que nos íbamos a encontrar no iba a ser el ideal para sacar fotos nocturnas, y que tendríamos que esforzarnos más de lo normal para llevarnos algo decente a Madrid. Todo el trayecto lo hicimos con el limpiaparabrisas funcionando a buen ritmo. Sin embargo, al llegar a Cangas, el cielo no tenía tan mala pinta. Incluso pudimos ver algún rayo de sol que se abría paso entre las nubes.

Poco a poco pudimos ver que el tiempo iba mejorando y que las nubes no parecían tener mucha intención de regalarnos más agua. Así fue y por la tarde, tras descansar un poco en el hotel, pudimos ir a ver con luz de día los puntos que íbamos a visitar por la noche. Aunque estos puntos los conocí en verano, esta vez podría volver a verlos pero con ojos de foto nocturna, sabiendo cómo podríamos plantear el trabajo que por la noche íbamos a hacer, pensando en pros, en contras y valorando las diferentes opciones que podrían presentarse.

Una vez visitados los puntos, y con el plan nocturno trazado, nos fuimos a descansar, luego a cenar y, a continuación, al primer destino de la lista, el que esta noche os muestro: Cabo Home, extendiéndose como un largo brazo que apunta a las Islas Cíes, visto todo desde el Monte do Facho. Las vistas que desde allí se pueden disfrutar son impresionantes. Pero no solo eso. Además, me quedo con el silencio, la tranquilidad y la sensación difícil de describir al ver el mundo bajo tus ojos. 

Para una foto como la que veis es importante contar con una fuente de luz lo suficientemente potente como para iluminar lo suficientemente bien la enorme cantidad de terreno que queremos que aparezca en la foto. Este fin de semana dispusimos de la mayor fuente de luz nocturna que podemos tener: la Luna. Las fotos con luna se caracterizan porque los cielos que se se obtienen pueden tener un color azul muy especial. Para conseguirlo marcamos el balance de blancos en una posición de la cámara que nos ayudara a conseguir este color en la fotografía. Este valor está en torno a los 4000 K. El problema de hacer esto es que, la luz de la Luna, unido a este balance de blancos, hace que los elementos de la foto aparezcan con un tono azulado. Este efecto lo vamos a ver sobre todo en el primer plano de esta foto, así que para poder eliminar, o disminuir este tono azul, lo que hicimos fue iluminar suavemente con linterna cálida el primer plano de la foto. ¿Qué conseguimos con ello? Simple: con ellos aumentamos la temperatura de color de las zonas que iluminemos. En definitiva, ayudamos a que el color azulado disminuya.

Y esto es todo por esta semana. Espero que os haya gustado.

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 519 sg 
Apertura: f/8
ISO: 100




jueves, 16 de octubre de 2014

El Devorador de Almas

La noche en Las Médulas no acabó con la foto que os mostré la semana pasada. En nuestros planes iniciales, como ya os comenté, estaba llevarnos fotos en La Cuevona y en La Encantada. Sin embargo, no hicimos nada en La Cuevona y no salimos contentos de La Encantada. Aun así, todavía teníamos en mente otras 2 fotos, de las cuales, sólo una fue posible. Bueno, podía haber sido peor, pues hay noches que te vuelves con las manos vacías, y esta noche, por suerte, no fue de esas.

Antes de visitar Las Médulas por primera vez en mayo, no tenía muy claro lo que me iba a encontrar. Sí, sabía que iba a conocer algo diferente. Sabía que pasearía rodeado de grandes moles de piedra roja. Un paisaje que no había visto anteriormente en ningún sitio.

De lo que no tenía ni idea es de la cantidad de castaños enormes que durante todo el tiempo que durara el paseo iba a encontrar a un lado y a otro del camino. Ninguno parecido a otro. Todos con formas llamativas. Pero de entre todos ellos uno llamó mi atención de forma particular. Las fascinantes formas dibujadas en su tronco y en las raíces que se dejaban ver antes de esconderse bajo tierra hicieron que me detuviera y que mi imaginación empezara a funcionar. Y lo que mi imaginación vio allí fueron caras. Caras de muchas formas. Caras unidas. Ojos y bocas unidos formando caras y más caras. Por supuesto, caras expresivas... mostrando dolor, sufrimiento. Inmediatamente me vino a la cabeza una película: Sleepy Hollow. Recordé que en esta película de Tim Burton había un árbol que servía de morada del mal... y lo vi claro. Algún día me llevaría a casa mi árbol de Sleepy Hollow. Algún día me llevaría a casa un árbol devorador de almas.

Y así fue. En esta visita a Las Médulas, de noche, jugamos a pintar un árbol con vida o, mejor dicho, con alma. Como en otras ocasiones en las que hemos pintado árboles, la iluminación principal se hizo de izquierda a derecha intentando destacar las fantásticas texturas que este castaño nos enseña. Además de esta iluminación, desde la izquierda se iluminó con menos potencia para intentar suavizar las sombras duras que la primera iluminación hubiera podido dejar. Ambas iluminaciones se hicieron con linternas con luz cálida. Los ojos rojos que aparecen a la izquierda del árbol se pintaron con una linterna de luz blanca sobre la que se había puesto un gel de color rojo para cambiar el tono.

El color del tronco del árbol se ha conseguido bajando mucho la temperatura de color con el balance de blancos. Con ello lo que hemos intentado conseguir es darle un aspecto más tétrico al árbol. Espero que lo hayamos conseguido, y que os guste.

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 129 sg 
Apertura: f/5,6
ISO: 400



jueves, 9 de octubre de 2014

La Tierra del Oro II

Si seguís este blog sabréis que hace unos meses pasé 4 maravillosos días en El Bierzo. Allí tuve la oportunidad de visitar Las Médulas y de poder disfrutar del increíble paisaje que la explotación minera hecha por los romanos nos dejó hace muchos años. Y es que el color y las formas marcianas de las formaciones rocosas que forman parte de Las Médulas podrían hacerte pensar durante un tiempo que estás recorriendo el Planeta Rojo. 

En aquel viaje de 4 días me quedé con unas ganas locas de hacer el recorrido por la noche y saber qué podría recoger el sensor de mi cámara cuando se enfrentara al color anaranjado de la piedra de Las Médulas. Por ello, propuse a José pasar un fin de semana de fotografía nocturna en el que la primera noche la pasaríamos fotografiando Las Médulas y todo aquello que en mi viaje meses atrás deseé fotografiar. Durante cerca de veinte días estuvimos planificando ese fin de semana. Organizando hora de salida de Madrid, horas de viaje, puntos que visitar y fotografiar y, por supuesto, controlando el tiempo que nos íbamos a encontrar el viernes en Las Médulas. Esto fue lo peor, pues, durante casi 2 semanas, la predicción meteorológica para ese viernes, los días de antes y los de después en Las Médulas era estupenda. Lunes, martes, miércoles, jueves.... el jueves ya cambió la cosa. Revisión de eltiempo.es. Lluvia el viernes por la noche.... :-(

A pesar de todo, decidimos ir. Ya estaba todo reservado y el viaje planificado. Además, no sería la primera vez (ni la segunda, ni la tercera... ni la última) que eltiempo.es falla en su predicción. Y esta fue una de esas veces! La predicción falló... bueno, a medias. Y es que, aunque las primeras horas de la noche el cielo que nos encontramos en Las Médulas fue estupendo, a partir de la 1:30 aprox. la cantidad de nubes fue a más hasta cubrir por completo el cielo. 

Como decía, al llegar a Las Médulas nos encontramos con un cielo fantástico, así que nos pusimos manos a la obra. Paseo hasta La Cuevona y La Encantada, las famosas cuevas en Las Médulas. Había visto muchas fotos de ambas cuevas y tenía ganas de llevarme mi versión a Madrid. Nada más llegar a La Encantada, la primera en la frente: cortado el acceso a la cueva por peligro de desprendimiento. Lo primero que pensamos fue: "claro, hombre, como si fuera a desprenderse algo". Pero nada más cruzar la cinta que "cortaba el paso" empezaron a caer piedras del tamaño de canicas que nos hicieron replantearnos la estupenda foto de La Encantada. No sabemos muy bien si las piedras cayeron debido al mal estado de la entrada o a la existencia de un nido de cuervos (o eso parecían), en lo algo de la entrada a la cueva, a los que no les hizo mucha gracia la visita nocturna. Desde aquí, consejo si tenéis intención de entrar en La Encantada: llevad, no sólo casco, sino algún tipo de protección para la cámara. Una piedra en tu cámara mientras estás haciendo fotos puede producirte grandes dolores de cabeza por mucho casco que lleves puesto ;-).

La visita a la Cuevona no fue mucho mejor. El enorme contraste producido por el exterior de la cueva, iluminado con una luz de luna llena, y la completa oscuridad de la cueva hizo que no viéramos una foto que nos convenciera. Sin embargo, nada más salir de la cueva nos encontramos con un escenario que nos atrajo enormemente, y fue el que esta noche os he traído aquí.

La foto no requirió mucho trabajo, la verdad. La luna y la cámara hicieron casi todo el trabajo. Sí, casi todo. Algo había en la foto que no nos convencía, y estaba enfrente de nuestras narices. La montaña más alta, la central tenía una parte muy iluminada, pues la luna se encontraba a la izquierda, pero había una cara que estaba en completa oscuridad. Para eliminar esa completa oscuridad, durante todo el tiempo de exposición le dimos luz a esa cara con linterna cálida (sí, a esa distancia, más de 100 metros, pintamos esa cara con linterna). Así que esta fue la primera foto que consideramos decente esa noche.

Y poco más se puede decir de la foto. Espero que os guste

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 101 sg 
Apertura: f/2,8
ISO: 100




jueves, 2 de octubre de 2014

My Little Thatched Cottage

Y es que pocos planes se me ocurren más relajantes que pasar un fin de semana en un sitio tranquilo que pueda ayudar a olvidar los problemas de la vida o, como poco, de la semana, que coger el coche, soportar el último atasco en varios días, salir de la ciudad, y dirigirte a algún lugar alejado del ruido, de la contaminación, en el que la actividad más estresante que puedas tener sea contar estrellas en la noche. Sí, estoy hablando de pasar unos días en tu casita de campo.

Bueno, esta no es mi casita de campo. Y realmente no es una casita de campo, sino un antiguo chozo de pastores. Pero el plan sonaba bien, ¿no? :-)

Esta es una de esas localizaciones que encuentras por casualidad. Eso sí, nada más verla, se vino directa a mi lista de sitios a visitar. Y lo cierto es que no tardé mucho en volver a visitarla cargado de linternas, con mi cámara y mi trípode. A pesar de que tenía claro que de aquí me tenía que llevar foto, debo decir que lo que vi en un reconocimiento del sitio con luz de día, me gustó más que lo que saqué por la noche. Esta que traigo hoy es la foto que pude salvar de la quema :-)

La iluminación la hicimos entre 3: uno, desde dentro del chozo, encargándose de simular vida en el interior. Otro, aportando luz desde la izquierda y desde detrás de la cámara, y el último, aplicando luz de relleno desde la derecha de la foto.

Como suelo hacer cuando ilumino con luz cálida, el balance de blancos lo ajusté a una temperatura baja para compensar el color de la luz aportada con las linternas (Maglite 3D y mini- Maglite). Y poco más. Para ver dónde se colocó el trípode, sólo tenéis que pulsar aquí


Los datos EXIF:

mara: Canon 500D
Focal: 11 mm
Exposición: 111 sg
Apertura: f/2.8
ISO: 400