jueves, 26 de marzo de 2015

Tractoreando

Ganas tenía ya de incluir en mi galería de fotos nocturnas la foto de un tractor. Son tantas las fotos de este tipo que he visto a diferentes compañeros de la noche, que no veía yo el momento de plantar mi trípode y mi cámara frente a una de estas máquinas tan atractivas para todos aquellos que compartimos esta afición.

Si me preguntáis qué tienen estos trabajadores del campo para que cada vez que encontramos uno de ellos abandonado miremos nuestra agenda para reservar un día en que hacerle una visita... la verdad, no sé decíroslo. Creo que lo único que os podría decir es: "Mira la foto de una de estas máquinas, obsérvala..., si no te gusta, creo que no voy a saber explicarte por qué me gusta a mí".

Desde que Felipe y Cristina me enseñaron fotos de este tractor lo marqué como objetivo a visitar sí o sí, así que una noche me acerqué hasta donde se encuentra este trabajador jubilado. Una vez allí, lo primero que me sorprendió fue el tamaño del mismo. No se trataba del típico tractor de gran tamaño, sino que tenía pinta de ser un tractor bastante antiguo y con características técnicas muy lejos de las que tienen los tractores que hoy en día se fabrican. "Mejor", pensé, "más bonito saldrás en fotos" :-)

Lo malo de visitar una máquina para fotografiar es que, por muy destartalada que esté la grúa, tractor, o cualquier máquina de la que se trate, nunca sabes si está realmente abandonada o si tiene dueño. Por ello, siempre hay que estar preparado para dar explicaciones a los hipotéticos dueños o, incluso, a la Guardia Civil. Además, este tractor, está a menos de 100 metros de casas habitadas, por lo que las probabilidades de que el tractor tuviera un dueño aumentaban considerablemente. Sin embargo, si el tractor pertenecía o no a alguien, creo que no lo sabré nunca, pues, aunque los habitantes de la casa cercana al tractor me vieron pegado al tractor, moviendo para arriba y para abajo con linternas, en ningún momento se acercaron a decirme nada. Quizá también influye que este tractor ha sido fotografiado más que Sofía Loren, por lo que posiblemente a nadie le sorprenda ver a uno o varias personas corriendo con linternas alrededor de la máquina como si se estuviera bailando una danza alrededor de la figura de algún dios.

De los encuadres posibles (este tractor es muy agradecido con varios encuadres), el que más me llama la atención es este que podéis ver. Así que, cuando llegó el momento de hacer fotos, planté el trípode, y me puse a hacer pruebas de iluminación. Una vez tuve claro cuál sería el esquema de iluminación, me puse a la faena. Las linternas que utilicé esta noche fueron 2: una de color cálido para iluminar toda la carrocería del tractor, y una fría con un filtro de color azul puesto para iluminar el interior de la cabina del conductor.

Como siempre, si tenéis alguna duda sobre la realización de la foto, no dudéis en preguntar.

Espero que os guste. Hasta la próxima semana.

Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 51 sg 
Apertura: f/8
ISO: 800






jueves, 19 de marzo de 2015

Castillo de La Comarca

La foto que esta semana traigo es una de esas que está en la lista de sitios a visitar, pero que, por lo lejos que se encuentra de tu lugar de residencia, piensas que sólo podrás hacer cuando se den unas circunstancias muy especiales... o que tus compañeros de nocturnas sean Cristina, Felipe y Luis, a quienes hace falta muy poco para montarse en el coche con la sana intención de pasar una buena noche y, si es posible, "llevarse un par de ellas". Ante tal panorama, y que a mí también me gusta este rollo más que a un tonto un lápiz, me vi montado en el coche con dirección a este castillo.

Por si algún despistado tiene dudas, SÍ, fuimos bastante lejos, pero NO, no fuimos a la Tierra Media de Tolkien. El motivo de titular así la foto es el tamaño del castillo que estáis viendo, y que bien podría ser de algún Hobbit (personajes de poca estatura) adinerado de La Comarca.

En realidad no se trata de los restos de ningún castillo, sino de la entrada a unas antiguas fábricas próximas al palacio de "los Gosálvez", en Villalgordo del Júcar.

La iluminación se aplicó desde varios puntos. Desde la izquierda, la iluminación principal. Con ésta, lo que se pretende es sacar volumen a la estructura. Además, desde este lado, se iluminó el suelo. Como podéis ver, también se aplicó luz desde el interior. Esta iluminación está hecha con linternas de color. Por último, desde la derecha se aplicó luz al suelo, y sobre los 2 árboles que están por detrás para intentar suavizar el color con el que la combinación de luces del pueblo cercano contaminaba los troncos. La iluminación desde la izquierda y por detrás de los árboles está hecha con linterna cálida.

Hasta la próxima semana.

Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 37 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 800




viernes, 13 de marzo de 2015

Camino a Quijorna

Han pasado ya años desde que vi por primera vez este horno. Recuerdo, cuando mis conocimientos sobre fotografía nocturna de larga exposición eran nulos, que vi un par de fotos de Logan que me dejaron con la boca abierta. Eran una foto de los restos de un camión muy antiguo, con pinta de haber sido testigo principal de la Guerra Civil, y un antiguo horno de cal plantado en el campo. Es curioso que los restos de un camión y un antiguo horno de cal puedan impresionar tanto. Esto, de verdad, no es fácil, aunque parece que para algunos fotógrafos como Logan, lo difícil es dejar a la gente indiferente ante sus fotografías.

Tan impresionado me dejaron las 2 fotos que cuando supe dónde se encontraban tanto el camión como el horno, tuve claro que iría algún día (bueno, alguna noche) a fotografiar tanto uno como otro. Esa noche llegó hace 2 semanas, en compañía de Luis J. de la Fuente. Llegar hasta el horno no es sencillo. Ya no sólo porque están perdidos en pleno campo, sino porque los caminos de acceso, en según qué tramo, requieren el desplazamiento en todo.terreno. No era nuestro caso, por lo que no quedó más remedio que ir con mucho cuidado. Primero fuimos al camión, y luego al horno. Tanto en uno, como en otro nos lo tomamos con tranquilidad. No había prisa, y había que disfrutar el momento.

La noche invitaba, además, a realizar fotografía. Un cielo con nubes de diferente forma y tamaño, moviéndose lo justo como para dejar una bonita estela, y una luna con potente luz que nos iba a ayudar a iluminar la escena. Gracias a esta luz de luna, la foto no nos llevó mucho tiempo. Sólo había que plantar el trípode, encuadrar, enfocar, y hacer pruebas de iluminación. Ésta no tuvo mucha complicación, pues, como he dicho, la luz de luna hizo casi todo el trabajo. Aun así, en noches así, es recomendable acompañar a esa luz natural, de luz artificial de temperatura de color cálida, aproximadamente de 3200 K, pues será la forma de eliminar el tono azul que toma el suelo y objetos cuando ajustamos un balance de blancos a una temperatura que nos permita obtener un cielo con un color como el de la foto.

Esta iluminación artificial se aplicó desde la izquierda. Además, como podéis ver, se utilizó una linterna roja (realmente blanca, con un filtro de color ) para el interior del horno.

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 36 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 400






miércoles, 4 de marzo de 2015

Asalto a la Torre II

Tras dos semanas en las que no he publicado ninguna foto por falta de tiempo, vuelvo con una nueva foto nocturna. En esta ocasión la foto escogida ha sido una tomada la misma noche que me acerqué a la Torre de los Moros, en un pueblo de Toledo llamado Las Ventas con Peña Aguilera. Hace unos meses publiqué una foto tomada en la misma noche en que me llevé esta a casa. La podéis ver en Asalto a la Torre. Como ya comenté en aquella ocasión, esa noche me encontraba yo solo.

Cuando uno va solo a hacer fotografía nocturna, el grado de dificultad para sacar una foto es mayor. La iluminación que 3 ó 4 personas pueden aplicar para dar luz a la escena tiene que hacerse sólo por una persona. Y, os digo una cosa: dar luz desde 3 puntos diferentes, como es el caso de esta foto, durante 30-40 segundos para evitar que las estrellas dibujen una traza en el cielo (para esta foto, quería que las estrellas aparecieran como puntos) teniendo que correr en oscuridad casi completa, se convierte en algo, no sólo difícil, sino peligroso.

Aquella noche no tenía muy claro si iba, a colocar el trípode para sacar este encuadre. Ahora bien, cuando vi esas hermosas nubes fugando, me faltó tiempo para coger el trípode y plantarlo en el punto en el que saqué esta foto.

Como podéis imaginar, la iluminación está sacada desde 3 puntos: con luz cálida, desde la izquierda para sacar a la torre volumen y texturas (que tiene muchas), y desde la derecha, detrás de la cámara, para iluminar el primer plano, y, por último, desde el interior de la torre, con una linterna fría a la que había acoplado un filtro de color rojo. La iluminación que procede desde detrás de la torre, como podéis imaginar, la aporta la luna, que esa noche se encontraba próxima a ser llena.

Espero que os guste.

Datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Exposición: 35 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 400