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A salvo Reverencia Noche de Guardia II Noche de Guardia II

martes, 27 de marzo de 2018

Tractor Pastor

Con lo que me gustan los vehículos abandonados y hoy acabo de ver que hace casi 4 meses que no subo al blog ninguna foto de coches, camiones, grúas… En fin, eso lo arreglamos ahora mismo. La foto que os traigo es la de un tractor cuya localización me dio Luis, y es que la noche que fui a fotografiarlo, Luis no podía venir. Ni Luis, ni ninguno de los miembros de Luces del Pasado, salvo yo. Pero eso no quiere decir que fuera solo. Rosario me quiso acompañar y se lo agradezco, porque con su ayuda costó mucho menos hacer la foto. Además, generalmente, el que haya alguien del género femenino cuando el dueño del vehículo que estás fotografiando aparece, suele ayudar a que el hombre se tranquilice. Que 2 ó 3 tíos estén merodeando por la noche en una propiedad donde tienes bienes propios no suele tener buena pinta. Ahora, que los que merodean por tus propiedades sean un hombre y una mujer, y que no se escondan cuando pasas cerca, dejando claro que no tienen miedo a ser descubiertos, es que, una de dos, o son unos cacos insensatos, o son 2 raros que no se sabe qué están haciendo, pero que no tiene pinta de ser acción delictiva alguna.

Y así pasó. Llegamos hasta donde estaba el tractor de la foto, una zona pegada a lo que luego supimos era un corral para ovejas, y donde había más chatarra, y, con toda la naturalidad del mundo, nos allegamos hasta el tractor. Allí sacamos nuestros bártulos y, una vez decidido cuál sería el mejor encuadre, montamos trípode, cámara y disparador. Tras encuadrar y enfocar, nos pusimos a hacer alguna prueba de iluminación. Mientras hacíamos todo esto, nos dimos cuenta de que un coche pasó un par de veces muy cerca de nosotros. Pasaba en un sentido, luego volvía… pasaba en otro sentido, luego volvía…. Esto me hizo sospechar que el conductor del coche podría ser el dueño o algún conocido o familiar del dueño, y que con sus viajes estaba intentando, o ahuyentar posibles cacos, en caso de que fueran, o llegar a ver qué hacían 2 personas con linternas al lado de su viejo tractor-chatarra.

En un momento determinado el hombre detuvo su vehículo, pero decidió no bajarse del mismo. Como nosotros prácticamente habíamos terminado nuestra foto, recogimos y nos marchamos dirigiéndonos hacia el camino en el que se encontraba parado el coche dentro del cual se hallaba el desconfiado conductor. Al llegar al camino sólo podían pasar 2 cosas: o que el hombre del vehículo no intentara acercamiento a nosotros, o que, bien bajándose del coche, bien acercándose con el mismo, intentara vernos más de cerca. Y esto último es lo que paso. El hombre arrancó el motor, encendió las luces y se acercó, poniéndose a nuestra altura. Yo ya imaginaba teniendo que dar explicaciones e intentando hacer entender a alguien que no está puesto en fotografía nocturna que estábamos tomando fotos a lo que quedaba de su tractor.... y de noche, . Sin embargo, el hombre me sorprendió, pues desde su puesto de vigía debió de vernos con trípodes y, sobre todo, debió de ver que no estábamos allí para llevarnos nada de su propiedad, porque simplemente nos saludo y nos preguntó, para querer confirmar, si estábamos grabando a su tractor. Así empezó una conversación en la que nos explicó sus miedos iniciales, pues ya le habían robado las ovejas del corral en más de una ocasión, y en la que acabamos siendo invitados a que fuéramos a retratar su bonito tractor cuando quisiéramos. ¡Qué majo!

Como imagino que, además de la historia que os acabo de contar, querréis tener datos sobre cómo realizamos la foto, os doy información que seguro que os puede ser de utilidad.

La foto fue realizada en 30 segundos, con un ISO bastante alto (1000), a pesar de que teníamos contaminación lumínica del pueblo con la que tuvimos que lidiar. ¿Por qué un ISO tan alto, tirando la foto a 30 segundos? La respuesta la tiene el tercer parámetro del triángulo: usamos una muy pequeña apertura del diafragma. Tanto como f/8. Si tenéis curiosidad de por qué usar una apertura tan pequeña, podéis preguntarlo y os explicaré con detalle el motivo.

En cuanto a la iluminación, toda fue hecha con luz cálida. Al ser un vehículo más bien pequeño, no fue necesario usar una linterna grande, aunque era una linterna mucho más grande que la usada para iluminar los faros con el fin de dar la sensación de que, a pesar de ser un viejo tractor, aún estaba con vida.

Por otro lado, con otra linterna, y a la vez que uno de los dos iluminaba el tractor, el otro se encargaba de dar luz a la derecha de la imagen, al suelo, con la intención de posicionar un poco el tractor.

Pues esta fue nuestra nueva aventura fotográfica nocturna. En fin, que sería de nuestras salidas si no nos pasaran cosas como las que hoy os cuento :-)

Por cierto, los más observadores habrán observado un cambio de firma. Creo que después de años usando la firma con la que empecé a mostrar mis fotos nocturnas, ha llegado el momento de cambiar. ¿Qué os parece?

Ahora sí, ya os dejo con la foto y los datos EXIF. ¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/8
ISO: 1000



martes, 20 de febrero de 2018

El Símbolo II

La fotografía que esta noche os muestro fue tomada la misma noche que Luis y yo sacamos la fotografía que ya os mostré hace unos meses y que podéis ver en este enlace

El motivo fotografiado, un monolito, es un monumento franquista levantado creo que hace unos 75 años. No voy a entrar en valoraciones políticas sobre el monumento. Simplemente diré que, como creación arquitectónica, a mí me gusta. Por este motivo fuimos a fotografiarlo. Y por este motivo me dio pena encontrar que el monumento estaba "adornado" con pintadas que lo afeaban bastante. Aun así hicimos las fotos que fuimos a sacar. 

Esta foto fue la segunda que sacamos. Una foto que decidimos tomar cuando nos dimos cuenta de que la vía láctea que fuimos a sacar ya se había escondido detrás de las nubes y, por lo que veíamos allí, no tenía mucha pinta de que volviera a dar la cara.

Por ello, una vez que vimos cómo se movían esas nubes en el cielo, colocamos la cámara a la izquierda del monumento. Encuadre, enfoque manual (la foto está tirada con un Samyang de 14 mm, un objetivo que, al menos para Canon, no tiene enfoque automático) y una o dos pruebas de iluminación. Y esto es lo que sacamos. Ahora, vamos a ver detalles de la foto.

Lo primero, el enfoque y la apertura del diafragma. La foto, a pesar de estar con un objetivo muy luminoso, pues da una apertura de hasta f/2.8, está tomada a f/4. El motivo es que la cámara estaba situada muy cerca del monolito. Este encuadre nos gustaba, así que colocamos el trípode casi a los pies del monumento. Como, además, queríamos que en nuestra foto salieran las estrellas lo más naturales posible, es decir, como puntos, como las podemos ver a simple vista, necesitábamos conseguir el mayor enfoque posible. ¿Cómo conseguir este enfoque? ¿Quién nos lo podía dar? Pues, como en muchas ocasiones, nuestra querida hiperfocal. Y es que la distancia hiperfocal, cuanto más cierras el diafragma del objetivo, será una distancia menor, con lo que conseguirás una mayor profundidad de campo. Teóricamente, desde la mitad de la distancia a la que enfocas (la mitad de la distancia hiperfocal) hasta el infinito. Es decir, que si cerraba el diafragama lo suficiente, iba a poder tener en foco, no sólo las estrellas, que es lo que iba buscando, sino, por supuesto, el monumento que estaba fotografiando.

Si tenéis alguna duda con la hiperfocal, por favor, no dudéis en decírmelo, y yo intentaré resolvérosla lo mejor posible.

Una vez conseguido el enfoque, quedaba la iluminación. En este caso fue muy sencilla. Con una linterna de luz cálida de poca potencia vimos que iba a ser suficiente. Desde la derecha del monumento aplicamos luz al mismo. En este caso no consideramos necesario aplicar luz de relleno desde el lado opuesto pues nos gustó como quedó la foto sin esa iluminación.

En fin, íbamos con intención de sólo sacar fotos con Vía Láctea como protagonista, y, por suerte, pudimos llevarnos otras variaciones :-)

Espero que os guste la foto. ¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/5,6
ISO: 3200






miércoles, 24 de enero de 2018

Blaze of Glory

En los años que llevo haciendo fotografía nocturna muchos son los kilómetros que he hecho buscando localizaciones de las que he sabido por diferentes medios: Internet, televisión, revistas, o gracias a la búsqueda ya hecha por amigos y compañeros noctámbulos.

La mayoría de estos destinos los he visitado una única vez. Los motivos son diversos: porque estaban lejos, porque una vez en el lugar han parecido menos interesantes de lo que inicialmente parecían, o porque la foto que me llevaba en la tarjeta me había dejado lo suficientemente contento como para no tener que volver.

Si el sitio merece la pena (o si a ti te parece que merece la pena), tienes suerte, estás inspirado, y la noche se porta bien, te llevas foto a casa. Perfecto. No te sientes "obligado" (bueno, esto dependerá del nivel de exigencia de cada uno) a volver a un sitio que, en la mayor parte de las ocasiones, no está cerca de tu casa. Si no se te da bien, o, por el motivo que sea, no te vas a casa contento con el resultado de tu trabajo, volver en otra ocasión va a estar muy relacionado con cuán lejos esté la localización de tu casa y con lo interesante que te parezca. Curiosamente el lugar u objeto a fotografiar suele volverse menos interesante cuanto mayor sea la distancia que tenemos que hacer. De estas tengo algunas en la lista. Confío en que con el paso del tiempo el interés que todas o algunas de esas localizaciones perdieron, vuelvan a ganarlo. Ya os contaré.

Hay otras localizaciones que, por el contrario, he visitado más de una vez... y de dos. La de esta noche, en concreto, hasta 6 veces... ¡seis! La he visitado en diferentes situaciones y con diferentes personas: Con cielo nuboso, con cielo raso, yo sólo con mi propia compañía, con un primo aficionado a la fotografía nocturna, con Luis... En fin, que en el pueblo de Requijada, el más cercano a esta iglesia, creo que me van a nombrar sacristán del templo como me vuelvan a ver por allí. Pero es que la iglesia merecía tantas visitas... o , al menos, a mí me lo parecía.

La noche que esta foto se tomó sólo iba con Felipe. Días antes, en concreto, el día de Reyes, hubo una nevada impresionante en la sierra que hay entre Madrid y Segovia que salió en todos los medios de comunicación por los inconvenientes que causó en la autopista que comunica las 2 provincias. Por cierto, no quiero dejar pasar la ocasión de saludar desde aquí al Director General de Tráfico, persona que se hizo tristemente famosa en los días posteriores a la nevada por su pésima gestión y por el desprecio con que trató a los afectados por la nevada.

En fin, como os decía, mis compañeros de Luces del Pasado y yo estuvimos hablando sobre dónde podíamos ir aquella noche, teniendo en cuenta que habría nieve en la sierra y en las zonas más próximas, y esa era una oportunidad que no había que dejar pasar. Así que una de las opciones que barajamos fue esta ermita, muy conocida, que es la Iglesia de la Virgen de las Vegas... una vez más.

Algunos diréis "tío... seis veces, ¡seis!". Ya, ya... ya lo sé... ¡si a nadie le fastidia más que a mí! Pero oye, cuando no era por una cosa, era por otra, pero el caso es que ninguna de las anteriores me habían dejado satisfecho. Pero esta vez sí... o más o menos :-P. Que sí, que no va a haber una séptima vez... al menos en los próximos 2 años.

Bueno, el caso es que decidimos ir para allá. Aquella noche sólo nos apuntamos a la salida Felipe y yo, así que quedamos por la tarde, y pusimos rumbo a Requijada. Cuando cruzamos el Puerto de Guadarrama, y vimos la cantidad de nieve que había nos dimos cuenta de que muy posiblemente la iglesia se iba a venir a Madrid con nieve (bueno, la iglesia no; la foto de la iglesia, ya me entendéis). Pero había algo que me hacía pensar que posiblemente esa, nuevamente, no iba a ser la última visita a Requijada: el cielo. 

Aunque la previsión de que pudiéramos tener un "cielo amigo del fotógrafo nocturno" no era demasiado alta, nos pareció que era lo suficientemente buena como para arriesgarse a ir hasta la iglesia. Ahora bien, cuando cruzamos el puerto la increíble nevada que encontramos no fue lo único que llamó nuestra atención. Y es que encima de nuestras cabezas teníamos un cielo totalmente cubierto de nubes. Aun así había que intentarlo. Y es que "no risk, no win". 

Cuando llegamos a la ermita pudimos confirmar que el sitio estaba lleno de nieve. Ahora bien, cuando bajamos del coche, pudimos comprobar que las nubes querían ponerse de nuestro lado, pues vimos que empezaba a haber algunos claros que nos iban a dejar jugar con el cielo.

No había que perder el tiempo. Nos dirigimos rápidamente al punto desde el que queríamos sacar la foto, sacamos trípodes y cámaras, encuadramos y cuando nos distribuimos el trabajo de iluminación nos pusimos a hacer pruebas. Efectivamente, el cielo nos sonrió y lo que vimos en las pantallas de nuestras cámaras nos gustó mucho. Una vez acabamos con esa foto probamos otros encuadres.

Sin embargo, en un momento determinado, le propuse a Felipe volver a encuadrar desde el sitio desde el que disparamos la primera vez, aun a riesgo de que me mandara a paseo :-P. El motivo es que en un momento en que me giré vi que detrás de nosotros el cielo se estaba poniendo espectacular. No quería perderme esas nubes, así que de ahí mi propuesta. Rápidamente cogimos trípodes y cámaras y volvimos al punto en el que empezamos. De esa segunda tanda de fotos es la que esta noche os enseño.

Sobre la iluminación, toda está hecha con linternas cálidas, con 2 modelos de la marca que generalmente solemos usar (Maglite), y con flash. Debido a que sólo éramos 2, y que 30 segundos dan para lo que dan, uno de nosotros iluminó la fachada frontal de la iglesia y el interior de la misma, y el otro se encargó del resto (no os cuento lo que esa noche pudimos correr, a oscuras, y alguno intentando con no mucha fortuna sortear los charcos y el barro).

Creo que por fin me he quedado satisfecho con la foto de la Iglesia de la Virgen de las Vegas, un sitio al que le tengo mucho cariño pues me recuerda a mis comienzos en la fotografía nocturna. Una foto que llevo persiguiendo desde hace mucho tiempo y de la cual quería llevarme una toma que me dejara contento. A mí me ha dejado contento. Espero que a vosotros también os guste.


Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 16 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 1000







martes, 12 de diciembre de 2017

Tres hermanas

Más de una vez os he hablado de mis comienzos en el mundo de la fotografía nocturna. Unos comienzos que tienen cosas en común con los de muchos fotógrafos aficionados a este estilo. Comienzas siguiendo a los fotógrafos pioneros en este terreno, admiras su trabajo y, para practicar estudias sus fotos, intentas imitar su forma de trabajar y te esfuerzas por sacar la misma fotografía que una vez ellos sacaron, visitando los mismos lugares que una vez ellos visitaron.

La foto de esta noche es un ejemplo de esto que os digo. Estas 3 chimeneas en pleno campo de la Alcarria Alta, fueron sacadas en su día por varios fotógrafos nocturnos. De entre los que considero buenos están Cristina García, Felipe Carrasquilla o Logan. Todos ellos sacaron en su momento su versión particular. 

Esa noche yo quería la mía, así que le propuse a Felipe que fuéramos allí. La noche se preveía nubosa por esa zona de Guadalajara, pero cuando llegamos, una vez más, pudimos comprobar que la previsión no había acertado... o no del todo. El cielo no estaba completamente nuboso, pero lo encontramos algo cubierto en el sitio donde necesitábamos nubes. El lugar no ofrece muchos encuadres diferentes. Debido a la colocación de las chimeneas, con la boca en un punto concreto, y teniendo en cuenta que están muy próximas a una caída lo suficientemente importante como para hacerte mucho daño, y todo esto unido a que por el otro lado las chimeneas están pegadas a una pendiente que no da mucha opción a moverte para iluminar, nuestro encuadre iba a ser muy parecido al del resto de fotos que he visto de las 3 chimeneas. 

Sin embargo, hicimos una variación con respecto al resto de fotos que había visto. Cuando llegamos, plantamos los trípodes en la zona donde imagino que el resto de fotógrafos que estuvieron antes que yo hicieron. La zona menos incómoda para hacer la foto. Digo menos incómoda porque la foto, fácil de realizar no es. Una vez plantamos los trípodes y miramos por los visores de la cámara, vimos algo que no nos gustó mucho. Estábamos muy pegados y las chimeneas eran muy altas. Esto hacía que, al tener que levantar mucho las cámaras, las chimeneas sufrieran una distorsión mayor de lo que me parecía aceptable incluso para corregirla con herramientas de corrección de lentes. Así que se nos ocurrió una cosa, un poco arriesgada, pero que podría ayudar a que el encuadre nos satisficiera un poco más. La idea fue subirnos por la pendiente que teníamos a la derecha, a pesar de que, ni subirse, ni permanecer en dicha pendiente, y menos aún con los trípodes, iba a ser fácil. 

Subir con trípodes y cámaras no fue fácil, pero con mucho cuidado y yendo despacio finalmente encontramos el punto que íbamos buscando para colocar los trípodes. Gracias a ello, conseguimos estar en un punto más alto, y no iba a ser necesario levantar las cámaras para poder encuadrar las chimeneas. Con ello la distorsión a corregir iba a ser muchísimo menor. 

Una vez encuadrados, nos organizamos como pudimos para iluminar el interior de las chimeneas y darle luz desde la derecha para dar luz a toda la estructura formada por las 3 chimeneas. No fueron necesarias muchas pruebas (5 ó 6) para dar con la iluminación exacta de la escena. 

Como podéis imaginar, la iluminación aportada fue toda cálida con 2 tipos de linternas de la misma marca: la de menos potencia la usamos para iluminar el interior de las chimeneas, y la de más potencia se usó para iluminar el exterior. En cuanto al balance de blancos, la iluminación que usamos fue cálida, con lo cual ajustamos un balance de blancos de unos 3200K.

Y así acabamos esa noche. Con una de esas localizaciones que tenía en mi lista. Una lista que, a pesar del tiempo que llevo realizando fotografía nocturna, sigue siendo extensa. Ya puedo marcar estas 3 chimenas como foto nocturna realizada. ¿Quiere eso decir que no volveré a sacar foto de este lugar? En absoluto. Cada foto es diferente del resto. Las condiciones del lugar, del cielo , del tiempo (meteorológico) siempre son diferentes, como también lo será mi experiencia y mi manejo de las linternas, pues esto, como casi todo, es un aprendizaje continuo y un intento de mejora constante. Si no lo fuera así, todo sería muy aburrido, ¿no creeis?

Como siempre, espero que os guste.

¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 16 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 1000






viernes, 8 de diciembre de 2017

Final de Labranza

Como todos los que seguís este blog sabéis, si hay un elemento divertido para mí a la hora de hacer fotografía nocturna son los vehículos. Sí, lo que de forma cariñosa los locos de esta afición llamamos "cacharros". Hace unas semanas, después de muuucho tiempo sin subir una foto de cacharros, os enseñé una de un increíble camión abandonado que pedía retrato nocturno. Así que no quisimos irnos de allí sin hacerle nuestro particular "book" a nuestro querido "Oxidus Prime".  


Hoy también voy a subir una foto de cacharro. El de hoy es un tractor al que Luis, mi compi de Luces del Pasado había fotografiado tiempo atrás. El tío sacó con César Vega, otro monstruo de la fotografía nocturna, una foto brutal (en serio, brutal) de un tractor. Al yo ver aquella foto sólo pude decirle 2 cosas: la primera no puedo reproducirla por aquí. La segunda fue algo como: pues ya me estás llevando a visitar a este muchacho.


Así que una noche fui a recoger a Luis, y Luis me llevó al huerto (me refiero al huerto en el que estaba este tractor). Una vez en el huerto, planté el trípode muy cerca del ejemplar metálico para fusilar literalmente el encuadre que mi compañero ya había sacado. Lo cierto es que el tractor, por cómo y dónde estaba colocado, no daba mucha opción a más encuadres llamativos.

Gracias a que se trataba de un vehículo pequeño, la foto no presentó mucha complejidad. Por tanto  encuadré, enfoqué e hicimos unas primeras pruebas para obtener los parámetros correctos. Una vez obtenidos estos parámetros tocaba iluminar. El tipo de luz elegido fue cálida, y usamos una pequeña linterna de fácil manejo. Como la luz usada fue cálida, bajamos el balance de blancos hasta, aproximadamente, los 3200K.

Tuvimos suerte con el cielo. Unas nubes al fondo se agruparon con una forma curiosa que me gustó. De todos los disparos que hicimos, me quedé con esta foto.

Como os he dicho hace un momento, la foto no presentó mucha complejidad, así que fueron necesarias pocas tomas. De aquella noche salió lo que esta noche comparto con vosotros.

Espero que os guste. 

Y, como siempre, si tenéis alguna duda sobre cómo hicimos la foto, por favor, no tengáis ningún problema en preguntar.

Hasta pronto!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/9

ISO: 2000