martes, 29 de noviembre de 2016

Recuerdos de un verano

Aquella tarde salimos pensando que la noche de fotos sería una noche parecida a las de siempre. Como de costumbre, deseábamos, no sólo hacer un buen trabajo de iluminación, sino que el cielo fuera generoso con nosotros y nos ayudara a llevarnos una de esas fotos que hacen que nos vayamos con una sonrisa en la cara.

Recuerdo que estuvimos en las ruinas de un monasterio haciendo varias fotos. Cuando estábamos a punto de irnos, nos dimos cuenta de que a lo lejos se acercaba una tormenta, pero no imaginábamos que poco después nos encontraríamos lo que nos encontramos.

Además del monasterio, por la zona, hay una torre en la que ya habíamos estado tiempo antes, así que aprovechamos el viaje para acercarnos a la torre. Cuando llegamos y nos bajamos del coche vimos algo que hizo que nos pusiéramos rápidamente manos a la obra, pues no había tiempo que perder. La tormenta se había acercado mucho. Además, la frecuencia en la que aparecían rayos fue lo suficientemente alta como para sacar fotos en las que poder inmortalizar un bonito rayo. Y, por último, esos rayos aparecían en una zona del horizonte ideal para poder encuadrar con el torreón.

Parecía que todo se ponía de nuestro lado para poder llevarnos una buena foto. Sólo había un problema: había un viento terrible. Y esto, ¿en qué nos afectaba para sacar nuestra foto? Bueno, quizá no influía mucho para sacar la torre, pero sí para lo que teníamos alrededor, es decir, los girasoles. ¿A qué me refiero con esto? Una exposición de varios segundos intentando iluminar un elemento que está en movimiento con linternas como las que llevábamos, va a dar como resultado objetos desenfocados.

Para iluminar un objeto que está en movimiento, la mejor forma de hacerlo no es con linterna. Para ello lo mejor que podemos usar es el flash. El flash, gracias a que va a dar mucha luz en un instante, nos va a servir para congelar objetos en movimiento.

Entonces, ¿cómo hicimos la iluminación de esta escena? Como acabo de explicar, los girasoles los iluminamos con un flash de mano. Esta iluminación la hicimos desde la derecha. Para marcar el volumen de la torre, ésta la iluminamos desde la izquierda, pero, eso sí, con linterna, pues para la torre no necesitamos el uso de flash.

Supongo que alguno tendréis dudas sobre cómo poder capturar rayos en una tormenta.  Bueno, yo voy a contar cómo lo hicimos nosotros, pero ésta no tiene por qué ser la única forma, y ni siquiera la mejor, pero es la que a nosotros nos dio mejor resultado.

Un rayo es una cantidad de energía que desprende una cantidad de luz en un instante muy breve de tiempo. Como sabréis, cuando hacemos fotografía nocturna, tendemos a configurar en la cámara aquellos parámetros que permitan entrar la mayor cantidad de luz en nuestra cámara, pues la cantidad de luz que podemos recoger en condiciones nocturnas es muy poca. Ahora bien, si eligiéramos estas condiciones (apertura de diafragma a f/2.8 o ISO igual o superior a 800), muy posiblemente el rayo que cazáramos saldría quemado en nuestra fotografía. Por ello es necesario suavizar estos parámetros a costa de alargar el tiempo de exposición, en caso de que esto sea necesario. Esto nos llevó a bajar ISO un punto, y cerrar el diafragma otro punto más. En muchos casos será necesario, incluso, cerrar algún punto más. De esta forma, lo que estamos haciendo es ajustar nuestros parámetros a la cantidad de luz que va a desprender el rayo.

Espero que queden claras estas explicaciones. En caso contrario, por favor, no dudéis en hacerme llegar vuestras dudas.

¡Hasta pronto!


Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 50 sg 
Apertura: f/5,6
ISO: 400




viernes, 25 de noviembre de 2016

Tiermes II

Las últimas semanas han sido semanas con novedades para el grupo. La primera es que en el mes de octubre, el día 22, dimos nuestro primer curso de fotografía nocturna. Una experiencia que teníamos muchas ganas de vivir. Poder contarle a fotógrafos que comparten contigo el interés por una afición aquello que conoces sobre esa afición y, sobre todo, que haya gente interesada (y tanto que hubo gente interesada) en conocer aquello que les puedes enseñar, es una experiencia que, al menos a mí, es muy emocionante. Y viendo la respuesta de nuestros alumnos, no fue para menos. Personas interesadas en aprender y en pasar unas horas muy divertidas. Y así creo que fue. Una jornada que pudo haber sido redonda de no haber sido por un pequeño contratiempo: el coche de un alumna sufrió una avería cuando íbamos de camino a Ercávica para empezar nuestras prácticas, lo que obligó a esta alumna a llamar a la grúa y a perderse las prácticas esa noche.

La segunda novedad es nuestra segunda exposición de fotografía nocturna, esta vez en casa, en Parla. Varios meses estuvimos preparando todos los detalles de la exposición: el sitio donde expondríamos (en esta ocasión, la Casa de la Juventud), la mejor fecha de las posibles y, por supuesto, los cuadros que mostraríamos a aquellos interesados en ver nuestro trabajo. Mucho trabajo para que todo estuviera a punto el fin de semana del 12 de noviembre. Pero sin duda, un trabajo que mereció la pena, pues por la exposición pasaron muchos amigos, familiares y muchos vecinos de Parla con ganas de ver lo que allí íbamos a enseñar.

A los primeros, nuestros alumnos, y a los segundos, todos aquellos que visitasteis la exposición, gracias, muchas gracias por confiar en nuestro trabajo.

Y ahora, la foto de esta semana.

De la visita que ya hace meses hicimos a este yacimiento arqueológico, la de esta noche es la segunda foto que de la ermita que allí está construida nos llevamos. Como ya dije en la anterior entrada de este día, Tiermes I, el cielo que esa noche nos encontramos fue espectacular.  Así que, una oportunidad como esta no debíamos desaprovecharla y, en cuanto el cielo nos dio tregua, decidimos coger las linternas, trípodes y cámaras y ponernos manos a la obra. 

La iluminación de esta foto fue muy similar a la que aplicamos en la anterior foto, es decir, iluminación principal con linterna de gran potencia desde un lado, en este caso la derecha, y relleno desde el lado contrario. Además, para hacer destacar los soportales de la ermita, con linterna de menos potencia se iluminó esta zona interior.

Toda la iluminación se hizo con linterna cálida. 

Tras esta foto el cielo fue abriéndose poco a poco hasta quedarse despejado. 

Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 

Focal: 11 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/4
ISO: 320