miércoles, 15 de mayo de 2013

El Vigilante


Hay veces que parece que se juntan todos los elementos para que no puedas negarte a hacer una salida nocturna: víspera de festivo, buena compañía, destino fotográfico fácilmente accesible, y previsión de cielos sin lluvia. Esta noche parecía ser una de esas, pero al llegar al destino, la meteorología se empeñó en llevar la contraria a la más pesimista de las predicciones (ni gota de agua). Fue una noche de tormentas, ahora llueve, ahora no, ahora jarrea, ahora chispea...

Aun así, había que aprovechar el desplazamiento y esos escasos momentos de poca lluvia para sacar linternas, flashes y ponerse a disparar. El resultado, el que se puede ver.

A pesar de ser un lugar bastante alejado de grandes núcleos urbanísticos, justo por detrás había un conjunto de chalets en una pequeña urbanización que, como se puede ver en la foto, daban mucha iluminación. Debido a esta contaminación lumínica, el balance de blancos se dejó en 3100K.

La iluminación de la atalaya y alrededores se hizo con linterna cálida, mientras que la iluminación en el interior de la atalaya se hizo con un flash en el que se montaron 2 geles CTO de 1 paso

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 23 mm 
Exposición: 240 sg 
Apertura: f/4,5
ISO: 200



0 comentarios:

Publicar un comentario