miércoles, 4 de junio de 2014

Espantapájaros

La fotografía que hoy os muestro es de esas que te encuentras sin buscar en una salida nocturna. Siempre he pensado, y sigo pensando, que la mejor forma de llevarte una buena foto a casa es planificar una salida. Saber dónde vas, qué quieres fotografiar, qué tiempo te vas a encontrar, dónde pueden estar las luces contaminantes... En definitiva, intentar minimizar el número de posibles sorpresas que te puedas llevar. Sin embargo, esto no quiere decir que con una planificación no tan buena no te puedas llevar un regalo a casa.

La noche en que saqué esta fotografía fue la misma en la que saqué la foto del chozo que pudisteis ver hace 2 semanas. Recuerdo haber visitado de día el chozo y haber pensado en todo lo que os comento arriba. Pero reconozco que en ningún momento pensé en la posibilidad de llevarme a casa una foto de uno de los olivos que había próximos al chozo. Fue Cristina quien, en la visita por la tarde-noche al lugar en cuestión, tuvo la genial idea de dedicarle un tiempo en darle protagonismo a este olivo, el que teníamos más cerca, sí, pero también el que más nos gustó.

Es curioso cómo, con muy pocos elementos, se puede sacar una foto que puede gustar más, o gustar menos, pero que puede quedar "aparente". Y es que muchas veces nos complicamos la vida intentando sacar megaconstrucciones cuya dificultad es claramente alta, cuando con elementos que, en según qué momentos, pueden pasar más desapercibidos, pueden servir para llevarnos una foto que nos deje más que satisfechos. Ojo, esto no quiere decir que vaya a olvidarme de los castillos, torres y piedras mal colocadas (ni mucho menos :-)). Simplemente que creo que puede ser igualmente reconfortante poner un árbol en nuestra vida :-).

No llevó mucho tiempo la realización de la foto. Tras encontrar el encuadre que más nos convencía, nos repartimos el trabajo de iluminación. Cristina se encargaría de la iluminación del suelo, mientras yo me iba a centrar en la iluminación del olivo.

Realizamos varias tomas de este ejemplar con linterna con luz cálida y con linterna con luz fría. La que os muestro hoy está realizada con linterna de luz cálida.

Sobre la forma de iluminar el olivo, la luz principal vino desde la derecha. Por último, para cubrir por completo el olivo, y no dejar zonas oscuras que destacaran en exceso, es decir, para suavizar las sombras duras creadas por la iluminación desde la derecha, aplicamos luz suavemente desde la izquierda. El resultado, el que podéis ver abajo.

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 12 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/4
ISO: 400



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