martes, 10 de junio de 2014

La Tierra del Oro

O, aproximadamente (y que me perdonen los expertos en Latín si no es así), "Orellán es Tierra de Oro". Y, ¿qué es Orellán? Orellán es un pequeño pueblo situado en plena comarca de El Bierzo (provincia de León). En concreto, se encuentra en la zona de Las Médulas, territorio que siglos atrás fue una gran mina de oro explotada por los romanos. Hoy en día, sin oro en el interior de sus montañas, nos ha quedado uno de los paisajes más atractivos de la geografía española.

Recientemente, gracias al mejor regalo de cumpleaños que pude tener, tuve la oportunidad de pasar 4 días fantásticos recorriendo la zona. Inicialmente no tenía intención de hacer fotografía nocturna, pues la intención era hacer turismo de día, pero como nunca se sabe, decidí llevarme todos los bártulos... por si acaso.

El primer día lo dedicamos a recorrer Las Médulas en una ruta sencilla pero ciertamente espectacular. Sólo diré que, si no lo conocéis, lo anotéis en la lista de "sitios a conocer". Al acabar la ruta decidimos ir al Mirador de Orellán, punto desde el cual se puede observar el paisaje en toda su magnitud. El silencio que allí puedes disfrutar, acompañado del regalo visual que ofrece semejante paisaje, perfectamente podrían transportarte muy, muy lejos de allí... 

En la subida al Mirador, en pleno camino, encontré el árbol tallado que podéis ver hoy. Existen varios en la zona de El Bierzo, aunque creo que ninguno tan alejado del hombre y con tanta posibilidad de fotografía nocturna.

Nada más verlo recordé una fotografía nocturna que tiempo atrás había publicado un excelente fotógrafo cuyo trabajo en fotografía nocturna merece la pena conocer. Su nombre es Adrián Vázquez, y, cómo no, os recomiendo que echéis un vistazo a su trabajo.

Como digo, al ver el árbol tallado, recordé aquella fotografía nocturna (buenísima, claro) y pensé que si el día lo permitía y la agenda dejaba hueco, podría intentar llevarme un recuerdo de El Bierzo en forma de fotografía nocturna. 

Esa noche, finalmente, pude sacar la cámara frente al árbol y dedicarle tiempo a la escultura (en vivo es impresionante) hasta poder llevarme lo que veis en la foto. Debo decir que esta foto tiene un retoque sin el cual el efecto producido no habría sido el mismo. Dicho retoque es la eliminación de unas luces procedentes de algún pueblo cercano y que, para no distraer demasiado, decidí (con bastante mala mano, creo yo) eliminar de la foto. No soy muy amigo de este tipo de retoques, pero creo que, al menos en esta ocasión, era necesario.

Tomé 2 versiones diferentes de la foto basándome en el tipo de iluminación que apliqué. Esta que muestro está iluminada con luz  blanca, por lo que el balance de blancos estaba puesto a 4550 para compensar esta temperatura de color en la linterna. Como de costumbre, la iluminación principal está hecha sólo desde un punto, en este caso la izquierda, para resaltar las texturas, aunque después se iluminó muy suavemente frontalmente para rellenar, y desde la derecha, para darle profundidad al árbol.

Y, una vez más, si quieres ver desde dónde se tiró la foto, pulsa aquí

Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 34 sg 
Apertura: f/2,8
ISO: 400





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