miércoles, 4 de diciembre de 2013

Breakable Immortality

Construcciones centenarias. Construcciones milenarias. Todas ellas espectadoras del paso del ser humano sobre la Tierra. Por desgracia, muchas de ellas no son, hoy en día, más que una sombra del proyecto que un día fueron. Frágil inmortalidad. Porque no es real. Porque el paso del tiempo nos desgasta, nos agota, nos quita vida.

Este es el caso del castillo de Caudilla, inicialmente conocido como Castillo de Rivadeneyra, pues fue construido por Don Pedro de Rivadeneira, mariscal de Castilla, en el siglo XV. Hoy en día, apenas quedan en pie los restos de la fachada y una torre sobre cuya almena una vecina colocó una estatua del Cristo del Olvido al acabar la Guerra Civil. 

La foto está hecha una noche de luna, aprovechando el momento en que la luna salía de detrás de los restos de la fachada. La cara visible del castillo se iluminó con linterna cálida desde la derecha de la foto, por lo que el balance de blancos se bajó a unos 3000K. Con esta temperatura se consigue que el cielo tome un color azul, que, en esta ocasión, no tiene una tonalidad tan oscura como en otras ocasiones debido a la presencia de la luna.

Por último, un deseo: ojalá dentro de cien años las generaciones venideras no tengan que hablar de que un día, en un pueblo llamado Caudilla, hubo un castillo del que sólo escritos, fotografías y blogs como éste den testimonio de lo que un día fue.

Por cierto, ¿quieres ver donde se colocó la cámara antes de que el sol se ocultara? Pulsa en:

Antes de...






Los datos EXIF: 

Cámara: Canon 500D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 101 sg 
Apertura: f/5,6 
ISO: 400

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