miércoles, 2 de abril de 2014

Heaven's Door

Hace tiempo leí en una entrevista, creo recordar que fue a Logan (aunque, a pesar de haber buscado, no he encontrado dicha entrevista), que el 50% de una foto nocturna era el cielo.Y debo decir que no puedo estar más de acuerdo. Sin subestimar el trabajo de "pintura" con linternas, momento en el que el fotógrafo trabaja de forma más activa en una foto nocturna, la aportación que hace un bonito cielo a una foto nocturna ayuda a que esa foto tenga ese punto mágico que tiene la fotografía nocturna.

Cielo estrellado, cielo con trazas, un ecuador celeste, una circumpolar o unas nubes difuminadas... ninguno pasa desapercibido para el observador. 

Y no siempre es fácil conseguir un buen cielo. De hecho, creo que conseguir el cielo que uno quiere es una labor sólo a la altura de los mejores fotógrafos. Manejar el viento, las nubes y, por qué no, la contaminación lumínica, a nuestro antojo es una tarea que requiere mucho arte y que, debo decir que sólo he conseguido ver en los maestros de la fotografía nocturna.

La noche en que hice esta foto, parecía que el cielo no iba a dar muchas opciones. Cielo cubierto al norte, al sur, al este y al oeste. Qué se le iba a hacer. Habría que centrarse en aquello sobre lo que tenemos más control: aquello que iluminamos. Cuando estábamos centrados en la iluminación de la escena, de pronto el cielo abrió durante unos segundos. Es el momento en que hay que aprovechar. La toma tiene que salir bien, porque posiblemente no haya más oportunidades de sacar un cielo que llame algo la atención. 

Efectivamente, dio tiempo a hacer sólo un par de fotos, pues el cielo volvió a "empastarse" y a volverse blanco.

El cielo que estáis viendo en la foto no es el cielo más bonito, eso es evidente. Pero os puedo asegurar que es mucho mejor que el cielo que creí que me llevaría a casa :-)

En definitiva, para poder sacar un cielo nocturno bonito, que llame la atención, es muy importante el factor suerte. Hay que intentar, sin embargo, no dejar todo en manos de la Diosa Fortuna. Saber qué tipo de cielo podemos encontrarnos allí donde queremos hacer nuestra foto puede ayudarnos a sacar el tipo de cielo que buscamos. ¡Ojo! No es fácil, pero si conseguimos domar el cielo, aportaremos mucho valor a nuestra foto.

Sobre la foto, como suele ser habitual en mis fotos, iluminación con linterna de luz de temperatura entorno a los 3000K desde la izquierda, y suave iluminación en el interior de la casa, en la puerta principal. Por último, balance de blancos para compensar el color de la luz de la linterna y, en postproducción, contraste y niveles.

Por último, un día más, ¿quieres ver desde dónde se hizo la foto? Pulsa aquí


Los datos EXIF:

mara: Canon 500D 
Focal: 16 mm 
Exposición: 42 sg 
Apertura: f/2,8
ISO: 400



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