jueves, 2 de julio de 2015

El viejo Tesoro

Recuerdo una noche, cuando la expresión "fotografía nocturna de larga exposición" no significaba nada para mí, que un amigo me mandó un enlace de flickr de un fotógrafo con un amplio repertorio de fotografías con un estilo que, hasta ese momento, no había visto. Navegando por la galería de este fotógrafo me di cuenta de que las sensaciones que iba teniendo a medida que iba viendo fotos iban pasando por sorpresa, fascinación, y, por supuesto, admiración. Aquello era fotografía nocturna de larga exposición, y el fotógrafo, un tal Logan.

Foto a foto llegué a una en la que me detuve más tiempo que en el resto. Se trataba de la cabina de un viejo camión. No sé si sería la sensación de decadencia que transmitía ese camión, la perfecta iluminación de los faros mostrando un último aliento de vida, o el ambiente trágico de toda la escena, pero recuerdo estar allí parado observando ese camión con los ojos bien abiertos. Y recuerdo una cosa más. Recuerdo que pensé: yo quiero hacer esto. 

Unos meses después ya estaba con mis linternas y con mis recién adquiridos conocimientos sobre fotografía nocturna, y con una idea en mente: quiero fotografiar ese camión, quiero llevarme ese tesoro en mi cámara. Por suerte, conseguí encontrar información sobre el camión y sobre la ubicación exacta del mismo. Sólo había que elegir un buen día para ir.

Casi 2 años después, hable con con Luis para salir a hacer fotos. El plan para esa noche no estaba muy claro. Pero se me encendió una bombilla. ¿Por qué no visitar ese tesoro? Así hicimos, y poco antes de anochecer, estábamos frente a él. Recuerdo que una sonrisa apareció en mi cara. Ya estábamos allí, y allí nos estaba esperando. Casi podía escucharle decir "Estoy muy enfermo... sed buenos conmigo". "Tranquilo, te vamos a tratar con mucho cariño". 

Tras unos minutos parados observándolo, empezamos a pensar en encuadres y en el esquema de iluminación. Cuando se hizo la noche, nos pusimos manos a la obra. 

Probamos diferentes encuadres, diferentes formas de iluminarlo. Cinco, seis, siete pruebas. Tenía que quedar lo mejor posible. De los diferentes encuadres, este es el que más me gustó. 

La iluminación empleada fue de 2 tipos diferentes: por un lado, iluminación cálida sobre la chapa del camión para sacar y marcar bien las texturas y los golpes marcados en la chapa. Iluminación cálida también para simular la iluminación de los faros. Y, por último, iluminación con linterna fría sobre la que se instaló un filtro de color rojo para iluminar el interior del capó, además del interior de la cabina.

El cielo, aunque no tenía mala pinta, no era el que más nos hubiera gustado para esta foto, pero eso... eso es algo que no puedes controlar. Quizá en una próxima visita podamos conseguir un cielo algo más atractivo que este. Y es que estoy seguro de que habrá una próxima visita ;-)

Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 37 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 400



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