viernes, 20 de mayo de 2016

El paredón

Nuestra búsqueda de ruinas de antiguas construcciones con historia nos llevó al castillo de Almalaff. Sí, he dicho castillo. Posiblemente veáis la foto y penséis que se nos olvidó fotografiar el castillo. No, no se nos olvidó. Esto es lo único que encontramos (y mira que buscamos bien) de lo que en su momento fue el castillo de Almalaff. A ver, castillo, castillo tampoco yo lo llamaría castillo pues, por lo que he podido encontrar referente a la construcción, se trataba de una torre de vigía rodeada por un muro.


El caso es que poco queda de lo que en su día debió de ser, y que nos permitiera hacernos una idea de cuál debió de ser su estructura inicial.



El día que tomamos esta fotografía nos juntamos Felipe, Luis y yo (casi todo el equipo de Luces del Pasado) un día en el que la lluvia estuvo a punto de chafarnos casi toda la salida fotográfica.



A la localización llegamos por la tarde, después de casi 2 horas de viaje. Como llegamos pronto, nos dio tiempo ver la zona tranquilamente, pensar bien los encuadres posibles y acercarnos a un pueblo a hacer tiempo tomándonos un refrigerio en forma de San Miguel en un pueblo cercano al castillo. Creo que entramos en el único bar del pueblo... y de muchos pueblos en un radio de 20 kilómetros. Un típico bar de cualquier pueblo de España en el que se reúne la tercera edad alrededor de una mesa a echar la partidita de cinquillo o de tute.



Cuando volvimos al castillo, ya teníamos los deberes hechos: teníamos pensados los encuadres, el punto donde plantar el trípode y la iluminación. Sólo quedaba que el cielo quisiese acompañar y es que, cuando llegamos de vuelta de tomar ese refrigerio, vimos que el cielo estaba despejándose. Fue cosa de pocos minutos, la verdad. Quince minutos después de nuevo unas nubes en el horizonte iban a darnos el cielo que íbamos buscando.



La iluminación de toda la escena la hicimos con linterna cálida. Para los que lleváis poco tiempo practicando fotografía nocturna, os cuento que esto implica que, para que la foto no quede con un color naranja en los elementos iluminados, debéis ajustar el balance de blancos de la cámara de tal forma que la cámara entienda que la luz que va a recibir de los objetos es de un color aproximado a 3200K.



La luz se aplicó desde 3 sitios distintos: la principal desde la izquierda para iluminar la estructura y el suelo, desde detrás de la pared, para sacar luz en el arco, y desde la derecha, para suavizar las sombras fuertes que se crean al dar una iluminación fuerte desde la izquierda.



Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 800


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