Hacía tiempo que íbamos buscando este lugar. Tiempo atrás habíamos visto unas fotos sacadas, no sólo de esta espadaña, sino de los restos de una antigua construcción, casualmente muy cerca de esta espadaña. Así es que nos pusimos a buscarlo, y no mucho tiempo después, encontramos la localización.. Ya he comentado en otras ocasiones lo importante que es la labor de búsqueda de una localización nocturna. Son muchas las veces en las cuales partimos sólo de unas fotos vistas por internet, por lo que la labor de búsqueda depende de la información con la que podamos contar, y esta, generalmente, suele ser escasa
Elegido el día en el que las nubes podían dar juego, quedamos Cristina, Felipe y yo con Luis en Ávila. Ya sólo por la compañía, la noche prometía ser buena. Ávila era el punto que mejor nos pillaba a todos, así que, después de tomarnos un café en Los 4 Postes, nos pusimos rumbo a la espadaña y resto de ruinas.
Como nos pasa en más de una ocasión, lo que nos decía eltiempo.es y lo que veíamos en el cielo no tenían nada que ver, así que había que resignarse a sacar cielos estrellados. No es que no nos gusten... es sólo que son menos llamativos que unos cielos con unas nubes que le den cierto dinamismo a la foto.
Pero la suerte se puso de nuestro lado y, como también nos pasa en alguna otra ocasión, sin darnos cuenta y, tras una hora de fotos con cielos estrellados, las nubes aparecieron. Así que, una vez más, había que coger rápidamente los trípodes, plantar las cámaras y buscar un buen encuadre. En un momento determinado Felipe me dijo "Tomás, mira esto!" Felipe había cazado algo, eso estaba claro. Tan pronto pude fui hasta donde Felipe había plantado su cámara. Treinta segundos más tarde (quizá menos), tenía mi trípode pegado al suyo, y, tras marcar el encuadre, enfocar y ajustar parámetros en la cámara, Le dimos una vuelta a la iluminación. Cuando ya lo tuvimos claro, cada uno se fue a su posición de iluminación. Tres, dos, uno... ¡Foto! Luz principal desde la derecha, relleno en el lateral desde la izquierda, luz al antiguo campanario desde detrás y el suelo en el primer plano. No hubo que tomar varias fotos (tampoco el cielo cambiante que teníamos nos iba a dar muchas oportunidades) para conseguir el resultado que queríamos, y que podéis ver esta noche.
Espero que os guste.
Los datos EXIF:
Cámara: Canon 70D
Focal: 11 mm
Exposición: 30 sg
Apertura: f/4
ISO: 800
Esta es otra de esas fotos que no tenía muy claro si subir o no. Sobre esta vieja mina he visto varias fotos, muchas de ellas con un encuadre igual, o muy parecido, pero tenía ganas de llevarme mi versión. Como digo, no tenía muy claro si subirla o no, pero recuerdo esa noche con cariño y, por otro lado, aunque el cielo no nos acompañó, tengo un buen recuerdo del trabajo de iluminación que hicimos.
Esa noche nos juntamos Luis J. de la Fuente y yo. Aunque la previsión no daba lluvia, el cielo no solo no decidía a abrirse, sino que tampoco se mostró muy colaborativo. No hacía nada de viento, con lo cual, sacar algo bonito en el cielo iba a ser complicado. Aun así, la foto me gusta, así que una más que se une al blog.
Recuerdo que hicimos varias pruebas de iluminación hasta que dimos con aquello que nos iba a gustar. La dificultad de esta estructura es que no tiene una forma, por llamarlo de algún modo, poliédrica (con lo que la iluminación podría llegar de igual forma a todos sitios), sino que se trataba de una estructura con huecos y salientes, por lo que no iba a ser suficiente con dar una luz principal desde un punto y rellenar desde algún otro lado. En este caso habría que dar luz desde el interior para poder mostrar la forma real de toda la torre.
Fue con las primeras tomas con las que nos dimos cuenta de esto, así que, después de hablarlo con Luis, decidimos que yo me encargaría de dar la luz principal desde la izquierda y que él se haría cargo de dar luz desde 2 puntos diferentes: por un lado, se daría luz desde el interior de la estructura, y, antes de que el tiempo terminara, daría luz de relleno a toda la torre desde la derecha.
Fueron varias pruebas las que hicimos, pero mereció la pena, pues al final conseguimos la luz que queríamos. Espero que os guste.
Los datos EXIF:
Cámara: Canon 70D
Focal: 11 mm
Exposición: 27 sg
Apertura: f/2.8
ISO: 800
... déjala correr. Aunque para este caso el dicho debería rezar algo así como "Agua que no vas a beber, porque no se deja ni ver". Y es que el río estaba seco, seco.
Curiosa expresión la original (agua que no has de beber, déjala correr), con muchas aplicaciones. Una interpretación que se me ocurre podría ser algo así como "aquello que no quieras aprovechar, déjalo libre". Qué gran metáfora, ¿no creéis? En mi opinión, terriblemente buena.
En fin, después de mis últimas experiencias vividas, la exposición, un viaje a Islandia, creo que va a siendo hora de volver a la normalidad y a publicar fotos como habitualmente hacía, es decir, cada semana (esto no es una promesa ni una amenaza; es, simplemente, un deseo).
La foto de esta noche fue tomada hace bastante tiempo. Esa noche nos juntamos Luis y yo, en busca del puente de la Canasta, un puente de Toledo cuya localización se nos resistía tanto a Luis como a mí. Lo cierto es que en anteriores ocasiones habíamos intentado encontrarlo de noche y, como ya he dicho en anteriores entradas, esta no es la mejor forma de ir a hacer fotos nocturnas. Así nos había pasado. Las veces que lo intentamos, agua (más que la que corría bajo el puente)
Pero esa tarde nos organizamos bien, fuimos con luz de día y lo encontramos más fácilmente de lo que esperábamos. Lo cierto es que después de haber visto el puente en diferentes fotos, y de lo que se nos había resistido, la sensación de estar frente a este puente fue muy especial.
Después de dar una vuelta para conocer el terreno (con tanta roca debíamos tener muy claro por dónde íbamos a movernos para iluminar, pues un traspiés podía ser fatal), organizamos cómo habríamos de hacer la iluminación. Uno de los 2 se encargaría de la iluminación del puente en su lado frontal y de las rocas que se encontraban en el cauce del río, mientras que el otro se encargaría de iluminar por detrás del puente para, desde una distancia, intentar dar luz a los arcos. En esta ocasión no pudimos movernos con la rapidez y agilidad que suele ser habitual, pues el lugar, ya de por sí complicado, en completa oscuridad se volvió muy peligroso.
Aun así, acabamos contentos con el resultado. Espero que vosotros también.
Los datos EXIF:
Cámara: Canon 70D
Focal: 11 mm
Exposición: 30 sg
Apertura: f/4
ISO: 800
Segunda parte de nuestra aventura con "Bajo las Estrellas", nuestra primera exposición. Como os dije la semana pasada, la exposición muestra fotografías tomadas una noche en el Monasterio de Monsalud, y otra noche en el Yacimiento arqueológico de Ercávica. La de la semana pasada fue tomada en Ercávica, y esta semana quería mostraros una tomada en el monasterio. En concreto, la foto fue tomada en uno de los pasillos del claustro del monasterio.
"Bajo las estrellas" consta de 13 fotografías de las cuales casi la mitad fueron realizadas con un tipo de iluminación especial. Generalmente, la iluminación de nuestras fotos está hecha con elementos que proporcionan luz artificial: linternas, flashes... En esta ocasión, decidimos tomas fotos cuya iluminación estaría dada por un elemento muy asociado a recintos religiosos: velas.
La foto que hoy os muestro es un ejemplo de ello. Colocamos muchas velas en sitios estratégicos, de forma que pudiera repartirse una iluminación uniforme entre los arcos, las paredes y el techo. Realizar esta foto nos llevó mucho tiempo. Pero no penséis que fue por la dificultad técnica. Fue por culpa del viento que soplaba y que continuamente nos obligó a estar encendiendo las velas que se iban apagando.
Luz dada por velas. Una experiencia que recordamos con mucho cariño.
Por último, sólo recordaros que el próximo fin de semana será el último que podréis visitar la exposición. El lugar, el Monasterio de Monsalud, en Córcoles, Guadalajara (España). Un lugar que por sí mismo tiene un encanto especial.
Los datos EXIF:
Cámara: Canon 70D
Focal: 11 mm
Exposición: 30 sg
Apertura: f/4
ISO: 1250
Nunca imaginé que algún día podría participar en una exposición de fotografía. Siempre he estado en el lado de las personas que visitan una exposición, que disfrutan del trabajo realizado por un artista. Sí, claro, en mi cabeza muchas veces he imaginado lo chulo que podría ser estar en el otro lado, pero de vuelta a la realidad, lo veía como una experiencia sólo al alcance de algunos.
Para mí, todo lo que rodea a una exposición es fantástico. En el caso de una exposición fotográfica, desde la elección del formato sobre el que imprimir (papel, foam, metacrilato, dibond,...), la elección del marco, la distribución de los cuadros, el montaje, la elección de la sala, la iluminación, la leyenda de cada foto... todo ello son pequeñas piezas que se van uniendo entre sí para montar una estructura que será descubierta el día de la inauguración. Y, sorprendentemente, esta experiencia la he podido vivir y compartir con los mejores con los que podía hacerlo: Cristina, Felipe y Luis.
Desde que se nos ofreció realizar una exposición con las fotos que, como aficionados a la fotografía nocturna, obtuvimos, una noche en el Monasterio de Monsalud, y otra en el yacimiento romano de Ercávica, todo ha sido una experiencia nueva. Una experiencia en algunos momentos excitante, en otros estresante, pero siempre vivida con mucha intensidad e ilusión.
Y, por fin, expusimos en el mismísimo monasterio de Monsalud el pasado día 3 de octubre (una fecha que no creo que podamos olvidar nunca). Pronto podréis conocer todos los detalles de la exposición. En mi opinión, un éxito de exposición, no solo por las sensaciones transmitidas por el público asistente, entre los que había familiares, amigos y gente muy especial, que hicieron el esfuerzo de desplazarse hasta allí, sino por la cantidad de grandes fotógrafos nocturnos que se acercaron hasta el monasterio. No me cansaré de dar las gracias a todos por vuestro interés y por vuestro apoyo.
La foto que hoy traigo es una de las expuestas en el monasterio y allí estará hasta el día 23 de octubre. Fue tomada la noche que hicimos la visita al yacimiento romano. La iluminación principal, está hecha desde la derecha y, para resaltar el volumen de la base, se iluminó suavemente desde la izquierda.
Una noche con un cielo sin nubes, pero con la presencia de la Vía Láctea, que quiso acompañarnos toda la noche.
En fin, una noche más con gran compañía, disfrutando de la noche y de la fotografía, o de la fotografía y de la noche, y obteniendo resultados que han podido ver la luz en un un día tan especial como el de nuestra primera exposición.
Los datos EXIF:
Cámara: Canon 70D
Focal: 11 mm
Exposición: 30 sg
Apertura: f/2.8
ISO: 3200