• Siguenos en Flickr
  • Siguenos en Blogger
A salvo Reverencia Noche de Guardia II Noche de Guardia II

jueves, 29 de diciembre de 2016

Jimmy "Ojos Saltones"

Si seguís con cierta frecuencia este blog habréis podido comprobar que los vehículos ocupan una parte importante en el mismo. Chatarra que por el día podría pasar totalmente desapercibida a nuestros ojos, o que, incluso, podría hacernos pensar en la mala conciencia del antiguo dueño al decidir abandonar un vehículo inservible en medio del campo. 

No me gusta la gente que considera que, una vez que salen de su casa, tienen carta blanca para maltratar, sí, maltratar el medio ambiente, arrojando a la calle o al campo todo aquello que no les resulta útil. No deja de sorprenderme cómo puedes encontrarte latas de bebida vacías en el parque de la Laguna Grande de Peñalara. Nombro la Laguna Grande porque es un sitio donde he estado recientemente, pero perfectamente podría nombrar muchos otros donde el hombre deja huella de su paso en forma de botellas y latas vacías o de cualquier objeto que ya no les sea de utilidad.

Los vehículos abandonados son chatarra, escombros de los que acabo de hablar. Reconozco, sin embargo, que despiertan sentimientos contradictorios en mí. De día, basura que nunca debió ser abandonada. De noche, objetos codiciados por muchos fotógrafos nocturnos entre los que me encuentro yo. 

En esta ocasión nos juntamos Luis y yo, la mitad de Luces del Pasado, y nos fuimos hasta donde se encontraba este 600. El coche, o lo que quedaba de él, estaba tan escondido, que aun con cielos despejados pocas estrellas íbamos a poder ver.

La iluminación exterior,  carrocería y faros, la hicimos con linternas cálidas. Para el interior usamos un farolillo que aquella noche llevó Luis y que daba luz roja. Toda esta iluminación la hicimos en 30 segundos. Lo cierto es que, ya que no íbamos a ver estrellas en nuestra foto, y que, por tanto, no corríamos el riesgo de que nuestras estrellas salieran movidas, podríamos haber usado más tiempo. Aun así, vimos que no fue necesario emplear más de medio minuto.

Puede llamar la atención que en la foto haya sido tirada con una apertura de diafragma tan baja. Pensad que un diafragma muy cerrado nos va a dar una profundidad de campo mayor, es decir, el espacio de enfoque en nuestra foto será mayor. No sólo eso. El punto de enfoque más cercano a la cámara estará más cerca de la cámara cuanto más cerrado esté el diafragma, dada una distancia focal fija (14mm en nuestro caso). Para nuestros propósitos esto era importante pues íbamos a colocar la cámara muy cerca del coche.

Poco más que contar sobre esta foto. Si tenéis alguna duda o curiosidad no dudéis en preguntar.

¡Hasta la próxima semana!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/8
ISO: 800



lunes, 26 de diciembre de 2016

Explosión en la Estación

La fotografía nocturna, al contrario de lo que pasa con la mayoría de las disciplinas fotográficas, es un tipo de fotografía que no cunde. No, no cunde. Quedas una tarde a las 5 de la tarde, vuelves a las 2 ó a las 3 de la mañana (si no más tarde) y puedes volverte a casa con 3 ó 4 fotos. Aunque a veces tienes mala suerte y sólo te vuelves con una.

Esto es exactamente lo que nos pasó esa noche. Llegamos a la estación de Buitrago del Lozoya, miramos al cielo y vemos pocas o ninguna nube. Y, para colmo, una Luna tan grande que prácticamente no necesitábamos la luz de ningún frontal.

No, la noche no pintaba bien. Miras a un lado, miras a otro y ves poca cosa. Te acercas a un edificio adyacente donde puedes encontrarte con una foto más que aceptable... pero tienes el mismo problema. El cielo no acompaña, y la luz de la luna da un color feo al cielo y a cualquier objeto que quieras fotografiar.

Finalmente decidimos plantar la cámara en un punto que nos gustó y decidimos ensayar la iluminación de la estación tanto por fuera como por dentro.

Y en plena práctica de iluminación aparecieron. Allí estaban. Las maravillosas nubes hicieron acto de presencia. Sí, decidieron que querían aparecer en la foto. Pero decidieron también que tendríamos pocos minutos para sacar nuestra foto, así que no había mucho tiempo que perder. Sólo había que hacer lo que llevábamos un rato ensayando.

¿Cómo hicimos la iluminación de esta foto? La antigua estación de Buitrago del Lozoya es una estación bastante grande. Tanto que la iluminación en 30 segundos de todas las estancias se complica bastante si no la practicas. Complicada, sí... pero no imposible ;-)

Dos personas fueron suficientes para poder iluminar el interior de la estación. Una de ellas, en la planta de arriba con un Flash sobre el que se puso un gel para cambiar el color de la luz. La otra persona se colocaría abajo "armado" exactamente con lo mismo. Por último, iluminación exterior. Esta la hicimos con una linterna cálida de gran potencia, pues era necesario iluminar toda la fachada,

Del resto se encargó el cielo. Una explosión de nubes quiso adornar la foto y ponerle la guinda que necesitábamos en el pastel.

Sólo nos llevamos esta foto esa noche. Sólo una, sí, pero una foto que nos dejó bastante contentos a todos.

Tanto nos gustó esta foto que fue una de las que mostramos los días 12 y 13 de noviembre en la exposición que montamos en Parla. Y, por cierto, al igual que la última foto que pudisteis ver en este blog, la de esta semana también está a la venta en formato de gran calidad. Si estáis interesados en adquirirla, o si tenéis curiosidad por alguna de nuestras fotos, no dudéis en poneros en contacto con nosotros escribiendo un correo a info@lucesdelpasado.com. Nuestras fotos podéis verlas en Luces del Pasado

Un abrazo, y Felices Fiestas!


Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 16 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2,8

ISO: 250


martes, 13 de diciembre de 2016

Un pequeño homenaje

Es curioso cómo podemos coger cariño a objetos, cosas, lugares que por algún motivo han tenido un significado especial y un protagonismo importante en nuestra vida, pues están relacionadas con las cosas que nos hacen sentir bien. Y, por qué no decirlo, la afición que me ha hecho crear este blog y todo lo que la rodea es una de esas cosas que me hacen sentir bien.

La fotografía que esta noche os traigo está hecha en un sitio de esos a los que les tengo ese cariño del que hablo. El telégrafo óptico de Perales de Tajuña es uno de esos sitios que todos, o casi todos los fotógrafos nocturnos de Madrid y sus alrededores hemos visitado alguna vez. Todos, o casi todos los que en algún momento hemos participado de esta afición hemos querido llevarnos nuestra versión de este telégrafo. En mi caso, son varias las versiones que me he llevado, y es que son varias las veces que he visitado este sitio.

En esta ocasión, el encuadre que os muestro es diferente de aquellos que más se suelen ver. Además el cielo nos trajo unas bonitas nubes que quisieron fugar en el sentido en el que estábamos, así que aprovechamos el momento.

Para la iluminación de esta foto utilizamos 3 fuentes de luz. La primera, y más importante, la luna. Una luna casi llena que se encargó de dar la iluminación principal. Para intentar disminuir el tono azulado que la luz de la luna deja al tener un balance de blancos frío, aplicamos luz de linterna cálida desde la izquierda. Con ello intentábamos, además, intentar levantar texturas en la pared del telégrafo. Con esta linterna de alta potencia se iluminó tanto la pared del telégrafo como la tierra labrada. Por último, el interior del telégrafo. En este caso usamos un flash sobre el cual pusimos un gel de color rojo. 

Una nueva visita al telégrafo y un nuevo encuadre. Cabría pensar que con ésta se acabaron las visitas a este antiguo edificio. Ya son unas cuantas, lo sé. Pero, como he dicho, hay sitios a los que les tienes cariño. Sí, creo que volveré.

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 16 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2,8
ISO: 250



viernes, 9 de diciembre de 2016

In Memoriam II

Durante mis vacaciones de verano en el norte de España pasé unos día en Santander. De entre los sitios que tenía pensado fotografiar se encontraba este Panteón del Inglés, en Cantabria. Hacía tiempo que lo había visto en fotografías de diferentes compañeros del mundo nocturno y tenía muchas ganas de llevarme mi propia foto del lugar

Como en muchas ocasiones he comentado, suele ser recomendable visitar con luz diurna aquellos sitios en los que vamos a sacar fotos nocturnas. Conocer el terreno sobre el que vamos a movernos por la noche, en oscuridad, nos puede ahorrar más de un disgusto.

Así hice. Una mañana me acerqué hasta el panteón y allí pude comprobar que no estaba muy lejos de lo que consideramos civilización, por lo que sospeché que por la noche la contaminación lumínica en la zona sería importante. No estaba yo equivocado, pero nunca imaginé que iba a encontrar tanta, más aun teniendo en cuenta que fui ya entrada la noche. El motivo de la gran cantidad de luz que llegaba al panteón eran unos focos enormes encendidos en un campo de fútbol situado a no más de 500 metros, y en el que debía de estar disputándose un interesante partido, no tanto por los gritos que de allí salían (y que me hizo pensar que mucha gente no debía de haber), sino por el despliegue lumínico hecho en el lugar. 

Hasta las 12, hora a la que apagaron los focos, me tocó estar esperando y haciendo algún tipo de prueba de iluminación. Ya que estaba allí, no iba a irme, y un partido de fútbol dura lo que dura, así que me quedé haciendo tiempo.

En cuanto se apagaron las luces, me puse manos a la obra. Al tratarse de un edificio pequeño, la iluminación no fue en absoluto complicada: iluminación principal desde la izquierda, y, para suavizar sombras, relleno desde la derecha. Toda ella hecha con linterna cálida de una famosa marca que mis compañeros de Luces del Pasado y yo solemos usar. Para iluminar el interior del panteón, usé un flash sobre el que previamente había colocado un gel de color rojo y un disparador para poder disparar el flash por control remoto. 

Como he dicho, la foto no tuvo mucha complicación, y al final estuve más tiempo esperando a que acabara el partido que el tiempo que estuve disparando fotos.

Y poco más. Como siempre, si tenéis alguna duda, o queréis saber algo más de la foto, no dudéis en preguntar.

¡Hasta la próxima!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2,8
ISO: 800


martes, 29 de noviembre de 2016

Recuerdos de un verano

Aquella tarde salimos pensando que la noche de fotos sería una noche parecida a las de siempre. Como de costumbre, deseábamos, no sólo hacer un buen trabajo de iluminación, sino que el cielo fuera generoso con nosotros y nos ayudara a llevarnos una de esas fotos que hacen que nos vayamos con una sonrisa en la cara.

Recuerdo que estuvimos en las ruinas de un monasterio haciendo varias fotos. Cuando estábamos a punto de irnos, nos dimos cuenta de que a lo lejos se acercaba una tormenta, pero no imaginábamos que poco después nos encontraríamos lo que nos encontramos.

Además del monasterio, por la zona, hay una torre en la que ya habíamos estado tiempo antes, así que aprovechamos el viaje para acercarnos a la torre. Cuando llegamos y nos bajamos del coche vimos algo que hizo que nos pusiéramos rápidamente manos a la obra, pues no había tiempo que perder. La tormenta se había acercado mucho. Además, la frecuencia en la que aparecían rayos fue lo suficientemente alta como para sacar fotos en las que poder inmortalizar un bonito rayo. Y, por último, esos rayos aparecían en una zona del horizonte ideal para poder encuadrar con el torreón.

Parecía que todo se ponía de nuestro lado para poder llevarnos una buena foto. Sólo había un problema: había un viento terrible. Y esto, ¿en qué nos afectaba para sacar nuestra foto? Bueno, quizá no influía mucho para sacar la torre, pero sí para lo que teníamos alrededor, es decir, los girasoles. ¿A qué me refiero con esto? Una exposición de varios segundos intentando iluminar un elemento que está en movimiento con linternas como las que llevábamos, va a dar como resultado objetos desenfocados.

Para iluminar un objeto que está en movimiento, la mejor forma de hacerlo no es con linterna. Para ello lo mejor que podemos usar es el flash. El flash, gracias a que va a dar mucha luz en un instante, nos va a servir para congelar objetos en movimiento.

Entonces, ¿cómo hicimos la iluminación de esta escena? Como acabo de explicar, los girasoles los iluminamos con un flash de mano. Esta iluminación la hicimos desde la derecha. Para marcar el volumen de la torre, ésta la iluminamos desde la izquierda, pero, eso sí, con linterna, pues para la torre no necesitamos el uso de flash.

Supongo que alguno tendréis dudas sobre cómo poder capturar rayos en una tormenta.  Bueno, yo voy a contar cómo lo hicimos nosotros, pero ésta no tiene por qué ser la única forma, y ni siquiera la mejor, pero es la que a nosotros nos dio mejor resultado.

Un rayo es una cantidad de energía que desprende una cantidad de luz en un instante muy breve de tiempo. Como sabréis, cuando hacemos fotografía nocturna, tendemos a configurar en la cámara aquellos parámetros que permitan entrar la mayor cantidad de luz en nuestra cámara, pues la cantidad de luz que podemos recoger en condiciones nocturnas es muy poca. Ahora bien, si eligiéramos estas condiciones (apertura de diafragma a f/2.8 o ISO igual o superior a 800), muy posiblemente el rayo que cazáramos saldría quemado en nuestra fotografía. Por ello es necesario suavizar estos parámetros a costa de alargar el tiempo de exposición, en caso de que esto sea necesario. Esto nos llevó a bajar ISO un punto, y cerrar el diafragma otro punto más. En muchos casos será necesario, incluso, cerrar algún punto más. De esta forma, lo que estamos haciendo es ajustar nuestros parámetros a la cantidad de luz que va a desprender el rayo.

Espero que queden claras estas explicaciones. En caso contrario, por favor, no dudéis en hacerme llegar vuestras dudas.

¡Hasta pronto!


Los datos EXIF:

mara: Canon 70D 
Focal: 11 mm 
Exposición: 50 sg 
Apertura: f/5,6
ISO: 400